Conceptos Vigentes

0
71
Tiempo aproximado de lectura: 3 minutos

Tamaulipeco distinguido

Tito Reséndez Treviño

1°- LICENCIADO FERNANDO GARCÍA ARELLANO.- Conocí a Fernando García Arellano cuando llegué a la Ciudad de México a estudiar en la universidad, ya para entonces era un profesionista reconocido en los medios sindicales defendiendo a obreros en los tribunales laborales.

Fernando Monita Sivaleri, Ascención Maldonado, Raúl de la Rosa, Jorge Contreras, Jacinto Enríquez Aregullin, Carlos Castro Terán, eran parte de los muchos estudiantes tamaulipecos que emigraron a la gran urbe mexicana para recibir una educación, que en aquel entonces no se impartía en nuestra Capital, por carecer de escuelas de educación superior, y que frecuentaron, apreciaron la amistad del paisano García Arellano.

Nuestro reseñado nació en el Ejido La Soledad, Municipio de Padilla, Tamaulipas. (1930). Egresó de la Normal Rural Lauro Aguirre de Tamatán (1948).

Cursó el bachillerato en la Escuela Nacional Preparatoria de San Ildefonso y la carrera de Derecho en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de México.

Se incorporó a la oposición política en la campaña presidencial del General Miguel Henríquez Guzmán, como orador oficial, siendo víctima de persecución, represión y cárcel.

Pasado el tiempo, (en la década de los sesenta) llega a México exiliado, Guillermo Carnero Hocke (Willy), líder revolucionario peruano con quien Fernando cultivó excelente amistad, unidos por sus ideas progresistas.

García Arellano ejerció de postulante en materia laboral y agraria.

Fue asesor en la Secretaría de la Presidencia con el doctor Emilio Martínez Manautou y del Comité Ejecutivo del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (1972-1985).

Subdirector Cultural de ISSSTE (1976-1978). Procurador de la Secretaría del Consumidor en San Luis Potosí (1982-1983). Fue Senador suplente a la LII Legislatura, Presidente Municipal de Padilla (1987-1989) nuevamente asesor del SNTE (1990-1991) y asesor de la Gran Comisión del Congreso de Tamaulipas.

En cuanto a su labor literaria, destacan los libros y folletos: “Dichos y Decires Tamaulipecos” (1992); “En un Lugar de la Mancha” (2005); “Propuesta Educativa Sindical” en colaboración del maestro Víctor Hugo Bolaños; “Biografía del profesor Genaro G. Ruiz” (2002) y “Normal Rural de Tamatán. Tres Discursos para su Historia” (2010).

Ha incursionado en programas de Radio Tamaulipas y Radio Universidad: Ahora que me Acuerdo; Esto Pasó Entonces y Tareas Educativas con en lectura de cuentos de la Revolución Mexicana y comentarios sobre temas diversos.

En misiones de trabajo y estudio, ha viajado a España, Hungría, Unión Soviética, Guatemala, Salvador, Honduras, Nicaragua y Cuba.

En 1975 fue Jefe de Programación, Delegado y Ponente en el Congreso Internacional de Educadores del Tercer Mundo que se realizó en Acapulco, Guerrero; en 1979 asistió a Madrid representando al ISSSTE como delegado al Congreso Internacional de Seguridad Social.

A lo largo de su vida, Fernando García Arellano fue testigo presencial de sucesos que conmovieron a México. Es ante todo, un protagonista de sus tiempos que conserva en la inteligencia y memoria. Su espíritu soñador nos revela que vivir es luchar sin doblarnos ni con el paso ni el peso de los años. En ocasiones es necesario hacer una pausa para miramos en la línea del tiempo. Reflexionar frente al espejo de nuestra propia historia y vislumbrar el destino que nos espera. Cada día, escribió Séneca, es por sí solo una vida.

Fernando murió el 14 de septiembre del 2015 e inhumado el 15 de mismo mes, en el panteón del Ejido la Soledad, municipio de Padilla, Tamaulipas.

Si algo debemos admirar en la trayectoria de García Arellano es su origen rural y el entorno geográfico, lo que definieron no sólo su carácter y personalidad, sino también su sentimiento de ayuda social.

NOTA: Información tomada del libro Fernando García Arellano, “Pasión por la vida” y “Diccionario Biográfico del Magisterio Tamaulipeco” del maestro Francisco Ramos Aguirre.

Buen día.

 

Comentarios