Conceptos vigentes

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La megalópolis y su contaminación

Tito Reséndez Treviño

 

1°- GRAN PROBLEMA AMBIENTAL.- La Secretaría de Educación Pública, el Fondo de Cultura Económica y la CONACULTA, publicaron en 1990 un interesante y hoy palpitante publicación de los graves problemas ambientales que padece la Ciudad de México.

El autor de esta memoria es el ingeniero agrónomo y doctor en ciencias ecológicas Ezequiel Ezcurra, quien en su libro “De las Chinampas a la Megalópolis”, da cuenta de las graves contrariedades que padece la gran urbe mexicana.

Atrapada entre las montañas, la cuenca de México ha sido y es el centro cultural, político, económico y social de la nación mexicana.

Es también sede del mayor complejo urbano del mundo, el ejemplo más notorio de lo que es la concentración en las grandes ciudades en los países del llamado Tercer Mundo.

Así, la vieja Tenochtitlán, capital de Anáhuac, la ciudad colonial que maravilló a Alejandro de Humboldt, la “región más transparente del aire” que se conservó hasta los años cincuenta, se ve hoy convertida en paradigma del desastre urbano.

A la llegada de los españoles, la cuenca se hallaba ocupada por una civilización que había alcanzado amplio desarrollo y cuya economía giraba en buena parte alrededor de las Chinampas que rodeaban el lago, verdaderas islas flotantes en las que se cultivaban alimentos y flores.

La magnificencia de las áreas verdes impresionó a Hernán Cortés quien, en sus Cartas de relación, incluyó numerosas descripciones de los jardines de Tenochtitlán. Los españoles experimentaron una transformación “sutil e irreversible” y el México colonial se convirtió en una síntesis de las culturas mexica y castellana. La ciudad, salvo inundaciones, terremotos y otras catástrofes naturales, sumadas a la depredación, desecación de los lagos y la tala de árboles, se mantuvo más o menos fiel a su esencia hasta mediados del siglo XIX cuando, con retraso, nos alcanzó la Revolución industrial.

La población de la Ciudad de México ha venido creciendo en forma continua a partir de la Revolución de 1910.

Entre 1950 y 1980 el crecimiento anual fue un altísimo 4.8 por ciento, debido en buna parte a la inmigración rural.

El panorama no es halagüeño: la ciudad ha sido urbanizada, el acuífero subterráneo se ha hundido más de diez metros y, en Xochimilco, los últimos vestigios de la agricultura chinampera están en proceso de desaparición. Un análisis detallado de la calidad del aire, el agua y la tierra de la Ciudad de México aguarda la espera de que la exposición clara de un problema conduzca a su solución.

2°.- CONSECUENCIA.- Sin embargo, hay que decirlo, la contaminación es el conjunto de sustancias químicas y dañinas para el medio ambiente y desafortunadamente, la contaminación proviene del hombre, pues la naturaleza no desprende por sí sola ninguna sustancia nociva para el planeta.

Entre las cosas que más afectan la contaminación están la fauna, el ambiente y la salud de los seres humanos. El smog que producen los autos por ejemplo afecta en gran medida a los pulmones de las personas diariamente. También provoca la irritación de los ojos y en las vías respiratorias. Los desechos y toda la basura encontrada en las calles de la ciudad contribuyen a la contaminación y lo que es peor, la mayoría de ellos tardan varios años en degradarse.

En el país mueren casi 14 mil personas al año a causa de la contaminación. El Observatorio Nacional de Salud clasificó a las ciudades de México como un riesgo a la salud y específicamente la Ciudad de México. Además, de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática la contaminación atmosférica le cuesta al país cerca de 520.000.300 millones de pesos afectando de esta manera a la economía del país.

La educación en las escuelas y en el hogar respecto al tema es de suma importancia pues las siguientes generaciones serán las que se enfrentarán a este problema y a pesar de que la situación no cambiará de un día a otro, si los niños de hoy aprenden a cuidar el medio ambiente quizá en algunos años se podrá respirar un aire mucho más limpio.

Bien lo dijo Mahatma Gandhi: La tierra produce lo suficiente para satisfacer las necesidades de cada hombre, pero no la avaricia del hombre.

Buen día.

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