Lili Saldivar

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¡El pecado de la envidia!

Palabras Sabias: “El clavo que sobresale casi siempre recibe un martillazo”

(Proverbio japonés)

Lilia García Saldívar.-

 

Apenas terminaba su trabajo David y corriendo iba al estacionamiento, tomaba su carro y casi volaba para llegar a su otra oficina; tenía dos trabajos, y a veces que no se concentraba revolvía números y tenía que empezar de nuevo; su pasión por trabajar era tanta, que repetía con frecuencia “Gracias señor por darnos fuerza y entendimiento para estos dos trabajos, estoy pensando que a lo mejor me compro un terrenito fuera de la Ciudad para sembrar, abrir la tierra, poner una noria y regarla, eso me distraería mucho y me daría entusiasmo para verlo florecer, descansar en el terreno viendo cómo van creciendo los árboles, ver pájaros en sus nidos, hacer una choza y los domingos venirme aquí y pensando, pensando con esperanza e ilusión, se acordó que el día de ayer fue a la ferretería a comprar algunas cosas, los atendió una muchacha muy linda y le preguntó ¿Es nueva aquí verdad? Bueno el dueño de aquí es mi tío, yo vivía con mi papá, pero hace dos meses murió y me quedé sola, mi tío me ofreció trabajo, casa y compañía, pues él también está solo y acepté, le dije que le ayudaría en la tienda y a ver cuánto duro aquí pues estoy acostumbrada a vivir en Monterrey, y este pueblo está tan chico y deshabitado que no halla uno que hacer; no crea que es tan chico, bueno es cierto que sólo tiene tres escuelas, una secundaria, preparatoria, pero ya nos llegará el momento de crecer por lo pronto yo la invito a ir a la plaza a la sinfónica el domingo, después de la nevería, y fíjese que buena suerte, este domingo pasarán una muy buena película, pues nos vamos al cine y le aseguro que la pasaremos bien. ¿Tantas cosas? -Dijo Lorena- Pero fíjese yo a usted lo conozco como cliente, no sé si me dejará mi tío; ¡Por eso ni se apure, es muy buen amigo mío! En ese momento el tío entró a la tienda y dijo! Hola David, cómo estás, ¿ya conociste a mi sobrina Lorena? ¿Verdad que está bonita? David sonriendo contestó. ¡Claro! Muy bonita, ahorita la estaba invitando a la plaza y al cine en domingo ¡Hombre, no pierdes el tiempo, Lorena apenas llegó hace días, y ya la invitaron al cine y a la plaza, claro David llévala aquí se aburre y qué mejor que contigo ¡salgan! ¡Oye Lore! Tú tampoco pierdes el tiempo, llegaste antes de ayer y ya tienes un amigo que te invita, con muchachos serios y trabajadores ¡Claro que sales! Faltaba más; y David y Lorena disfrutaron ese domingo sólo hubo una persona a disgusto, Salvador, el riquillo del pueblo que ya le había echado el ojo a Lorena, y ahora se propuso anunciar a todo el que veía que Lorena era una mujer fácil, y quien la acompañaba lavaba dinero, era un ratero y un seductor que dejaba a las muchachas plantadas después de bajarles el sol y las estrellas; el chisme en el pueblo chico se va prendiendo como la pólvora, desprestigió a David tanto, que hasta el jefe del trabajo lo quiso despedir, el tío de Lorena tuvo que salir en su defensa, pero David quedó muy decepcionado de aquella población y empezó a ver dónde trabajaba a gusto, contento y sin chismes, se dedicó al trabajo más tiempo, hizo una casita en su terreno sin tanto dinero, y así les demostró a todos que el chisme es malo, luego le propuso matrimonio a Lorena, el tío la dio, Salvador tuvo que salir del pueblo, pues todos se burlaban de lo que dijo, y al final, tuvo que pedir perdón mientras David y Lorena progresaban en trabajo y familia, pues se casaron y vivieron como dicen los cuentos “Felices de la vida” y el envidioso tuvo que irse del pueblo porque todos lo consideraban un chismoso, envidioso y hombre poco confiable. ¡Con la lengua se destruyen muchas vidas!

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