En NY piden a escuelas proteger a niños migrantes 

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NUEVA YORK (AP) — Las autoridades neoyorquinas recordaron el lunes a las escuelas del estado que agentes de los servicios de inmigración no pueden llevarse a un estudiante inmigrante o interrogarle sin consentimiento de los padres y que si piden información sobre el menor es necesario consultar con abogados.

El recordatorio, dijeron, se debe a las recientes detenciones de inmigrantes que viven ilegalmente en el país por parte de los Servicios de Inmigración y Control de Aduanas y al «miedo y la confusión» que estos arrestos han generado.

«Nuestras aulas deben ser un lugar seguro para todos los niños», asegura en la carta el fiscal general de Nueva York Eric Schneiderman y la comisionada de educación del estado MaryEllen Elia.

El documento de tres páginas indica que niños que se encuentran ilegalmente en el país tienen derecho a acudir a las escuelas públicas y no se les puede pedir documentos que revelen su estatus migratorio, como números de la seguridad social. Agentes de servicios de inmigración tampoco pueden sacarlos del recinto escolar o interrogarles sin consentimiento de los padres excepto si se ha cometido un crimen, asegura la carta. Cualquier pedido de información sobre el menor debe consultarse antes con un abogado o los encargados del distrito escolar, aunque es ilegal cumplir con solicitudes de este tipo cuando son hechas por agentes de inmigración, señala el documento.

El presidente Donald Trump firmó recientemente órdenes ejecutivas que tienen como objetivo la expulsión de extranjeros sin autorización y el Departamento de Seguridad Interna emitió directrices la semana pasada que decían que prácticamente cualquiera que vive ilegalmente en el país, independientemente de si tiene un historial criminal, puede ser arrestado para ser deportado.

Vicente Mayorga, organizador de inmigración y derechos civiles para el grupo de ayuda a inmigrantes Make the Road New York, dijo que cada día ve a hispanos temerosos de llevar a sus hijos a la escuela. «Hay un temor doble. Por una parte, el del padre indocumentado, que teme que le detengan a él cuando deja a sus hijos en la escuela, y por otra parte, el temor a que detengan a sus hijos después de dejarles allí», señaló.