A mi gusto

0
15
Tiempo aproximado de lectura: 3 minutos

Basta de impunidad

 

Cendy Robles

 

Luego de la visita del secretario de Gobernación Osorio Chong a Tamaulipas, por si alguien aún tenía la duda o como dice AMLO “la esperanza…”, Chong pasó sin pena ni gloria durante su gira de “trabajo” a nuestro estado.

Como era de esperarse, vino literalmente de paseo, como alguien que no hace la tarea, no dio datos ni cifras de lo que desde México, siempre asegura se le está apoyando a Tamaulipas para el combate al crimen organizado. Declaró en rueda de prensa, que no se mandarán más refuerzos de seguridad de los que ya tenemos y que van contra el lavado de dinero que hacen los grupos criminales.

Se percibió con una actitud como a la que nos tienen muy acostumbrados durante décadas muchos funcionarios en Tamaulipas, desgastado, sin vocación de servir al pueblo, y “valemadrista”. Aunque nos ha llamado más aún la atención observarlo sumamente tímido, encorvado, incómodo, sin liderazgo y con prisa de irse.

Pobre de mi Tamaulipas, porque con funcionarios como Chong no se ve que podamos salir pronto del hoyo en el que nos tienen.

Y como lo he dicho en muchas colaboraciones y lo seguiré haciendo, el problema en Tamaulipas y en México es la falta de voluntad por parte de nuestros funcionarios y de las fuerzas políticas, y también en parte de nuestra sociedad por no tomar al toro por los cuernos.

En otras cosas, tras el homicidio, el pasado diez de mayo, de la señora Miriam Rodríguez, activista social que encabezaba el Colectivo de Desaparecidos en San Fernando, se ha informado que la Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas ofrece un millón de pesos para quien proporcione información para la localización y captura de los responsables del homicidio de la activista.

Lo anterior tras haber sido publicado en el Periódico Oficial del Estado de TAMAULIPAS, el acuerdo específico que surgió de la primera sesión extraordinaria del Comité Evaluador para el otorgamiento de recompensas, que se realizó en la sala de juntas del Procurador General de Justicia.

Por lo que se ha puesto a disposición de la ciudadanía el teléfono 045 841 841 0595 y los correos electrónicos: [email protected] y [email protected], a fin de que se hagan las denuncias para dar con los asesinos de la activista. Enterados.

Por lo pronto este caso no deja de conmocionar a los tamaulipecos, ya que no conforme con todo el martirio que sufrió esta madre tras perder a su hija, quien fue secuestrada y luego asesinada, se ha evidenciado a través de videos la petición que en vida hizo Miriam a las autoridades estatales para solicitar seguridad, seguridad que es más que evidente no llegó, si no, se ve difícil que estuviéramos contando esta historia en Tamaulipas.

Sin embargo, más allá de si se le otorgó o no el apoyo de seguridad a la activista, queda en el aire para reflexionar, ¿Por qué le pasó a la hija de Miriam, así como a muchas otras víctimas desaparecidas esto? ¿Quién falló, el Gobierno federal, el estatal, el municipal, las instancias de seguridad… quién o quiénes?

Este debiera de ser un tema de análisis profundo y si en verdad hubiera buena voluntad política debería de tratarse con la seriedad que amerita y trabajar de una buena vez por todas para cambiar esto que nos está sucediendo en Tamaulipas.

Cuando escuchaba las historias que me compartían mis abuelos y cada vez que tengo oportunidad de debatir con mis maestros investigadores y en sí con amigos, y abordamos temas sobre los problemas de la inseguridad, la corrupción y la impunidad en Tamaulipas, siempre llegamos a coincidir que en los 80’s había mayor estado de legalidad en nuestro estado, al menos es nuestra percepción.

¿En qué momento se les olvidó a nuestros gobiernos que el origen del Estado surgió para dar tranquilidad, paz social, y el bien común? ¿En qué momento nos fracturamos? ¿Necesitaremos tocar fondo en Tamaulipas y en México para revertir lo que nos ocurre y afecta? ¿Será cierto lo que dice la gente, de que las cosas en Palacio caminan despacio? Para la reflexión.

Y ya para cerrar: tras el asesinato del periodista Javier Valdez en Sinaloa, con este ya suman cinco periodistas asesinados en México en lo que va de este 2017.

Varios medios informativos en México se han unido a un paro de labores como una mínima muestra de solidaridad con estos periodistas asesinados y en sí con todo el gremio periodístico de nuestro país, porque no es posible que sigan estos casos impunes.

El mundo es testigo de que en México se mata periodistas porque parece que nunca se hace nada para evitarlo y para castigarlo.

La ciudadanía y en particular las instituciones públicas, debieran tener claro que en cada periodista asesinado muere el derecho a la información, cancelando con ello el derecho que tenemos todos de saber qué pasa en nuestro país.

Su opinión, denuncias y comentarios a [email protected] y en twitter: @cendyrobles.

Comentarios