“Hablando de…”

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¡Viva México y su raza de bronce!

Norma Ledezma de Hernández.-

“Y un espectro de aquéllos, con asombros vi que vino hacia mí, lento y sin ira, y llevaba una piel sobre los hombros y en las pálidas manos una lira; y me dijo con voces resonantes y en una lengua rítmica que entonces comprendí: “¿Que quiénes somos? Los gigantes de una raza magnífica de bronces”. Estos son algunos versos, del poema de Amado Nervo titulado “La raza de bronce”, presentado en la Cámara de Diputados, el 19 de julio de 1902.

E inicio con estas bellas palabras, para ilustrar un poco de lo que quiero escribir hoy, de unos gigantes de corazón y coraje, de valor y pundonor, me refiero a todos mis compatriotas, a los que llamo hermanos, porque también son mexicanos como yo.

Hace pocos días leía unos de los tantos comentarios que le ponen al Gobierno de la República en sus redes sociales, sobre la ceremonia del 15 de septiembre. Me cuestiona y me duele creer, que haya gente que diga que no tenemos nada que festejar.

Cierto, que recién acaba de pasar la tragedia que enlutó no solo a los hogares de los que perdieron la vida en el poderoso sismo, también nos llenó de pesar, a los miles de mexicanos que vimos con tristeza a través de las noticias, lo acontecido en aquellos estados.

Sin embargo, una sola imagen bastó, para erizarnos la piel y darnos cuenta que el amor a nuestra patria, va más allá de partidos políticos y sus candidatos, más allá de políticos corruptos o gobiernos ineficaces, más allá de regiones económicas o diferencias ideológicas. México es más, mucho más que todo eso, porque con esto y a pesar de esto, somos millones los que día a día salimos a la calle y damos lo mejor de nosotros  mismos para sacar adelante no un trabajo, sacamos adelante lo que nos gusta y queremos hacer y con esto, le damos un valor a nuestro querido México.

Ver a un hombre, levantar de un edificio destruido a nuestro lábaro patrio, para después atarla a una varilla y subir entre los escombros e “izarla” en medio de pedazos de cemento, habla de la grandeza de una raza. Esta imagen viralizada a nivel internacional, nos debe llevar a la reflexión, que aún tenemos mucho que celebrar.

Tal vez a las nuevas generaciones no les diga nada las palabras: “Raza de bronce”, pero creo que a muchísimos, nos habla de forma particular, a cada uno de nosotros.

Habría que recordar, que México, es la “mezcla” de dos culturas, que a lo largo de trescientos años se fueron fusionando para dar paso al “México mestizo”, al “México mixto”, y con ello a la “Raza de bronce”.

Esta connotación, no es por racismo, sino por la combinación de culturas, de razas, de tradiciones, de color de piel entre aztecas, y los españoles. Porque al igual que el bronce, que es una aleación de cobre y estaño o entre otros metales, esta unión de razas dio paso a una nueva sociedad, que no se quebranta ante los embates de la naturaleza o los gobernantes saqueadores.

El mexicano es por naturaleza alegre, servicial, generoso y “entrón”. Tiene una solución para todo, menos para muerte, por eso mejor se burla de ella y hasta versos le hace.

Y al igual que el bronce, que cuando se oxida, basta limpiarlo con un paño suave y algo de vinagre y bicarbonato, así el mexicano, se limpia las lágrimas y se pone de pie, cuando llega el abrazo o la palmada en el hombro, por parte de un amigo.

Tenemos mucho que celebrar. A las miles de personas solidarias que se unen para ayudar cuando alguien está en desgracia. A las millones de personas que no se sientan a esperar que las cosas bajen del cielo, sino que van y las hacen suceder. A los millones de jóvenes que con energía y libertad se preparan para ser el cambio que está esperando este bendito país. A los activistas sociales que a través de sus acciones son constructores de una mejor sociedad. A los que con su forma de ser, procuran la paz y la reconciliación. A los que buscan la justicia, la igualdad y la inclusión. A los talentos mexicanos que están innovando en diversos campos de la ciencia.

Celebremos la diversidad cultural, su gastronomía, sus hermosos paisajes, lo colorido de sus tradiciones y si éstas, o miles de razones no bastaran, celebra que estás tú en este país, aportando lo que sabes y puedes, para hacerlo engrandecer.

¡Viva México!

 

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