Talento no sabe de géneros

0
54
Tiempo aproximado de lectura: 2 minutos

CIUDAD DE MÉXICO, octubre 21 (Agencias)

La semana pasada, en el inicio de “La Voz… México” varios personajes llamaron la atención del público, entre ellos Martyn, un veracruzano transformista que subió al escenario caracterizado de mujer para hacer presionar el botón rojo de los “coaches” con su potente voz.

Tras algunas dudas sobre cómo llamarlo, si él o ella -que aclaró que le era indiferente-, Martyn se fue al equipo de Yuri, fuertemente criticada por apoyar una película que cuestionaba la adopción por parejas del mismo sexo.

El participante de “La Voz…México” platicó que fue hace cuatro años que se interesó por el transformismo en su tierra, Veracruz, y desde entonces ha sido toda una aventura llena de retos y también sinsabores, como el que se llevó su madre cuando supo de su decisión.

“Al principio es un poquito difícil para cualquier persona que tenga un hijo el que éste se vista del contrario, es raro, te preguntas si es transexual. Sí le molestó al principio, pero como vio que comenzaba a conseguir trabajo, le expliqué que vivo mi vida como hombre”.

“Yo me he considerado de género florido, alguien que puede estar vestido normal pero trae una bolsa de mujer”, señaló.

Poco a poco se dio cuenta que la cultura del transformismo era ovacionada en Estados Unidos, también vio que en Veracruz hay muchos artistas que imitan y por ello quiso imponer algo nuevo.

También se ha dado cuenta que conforme pasa el tiempo es más respetada la decisión de personas como él en vestirse en la forma que deseen. Tras un casting difícil, lograr quedar y elegir a Yuri como Coach, Martyn comparte el motivo de su elección.

“Siempre fue muy fan de Yuri, yo crecí escuchando a Yuri, ella era una de las artistas top y era mi meta cuando supe que ella era coach. Fue una decisión de vida”.

En cuanto a las críticas que recibió la cantante en el pasado y que ella misma aclaró durante el primer programa, el concursante opinó.

“Yo entiendo la postura de Yuri hasta cierto punto, sabemos que ella es cristiana, tiene sus ideales y son muy respetables, yo no me voy a pelear con alguien porque sea homofóbico o porque piense de una forma, como artista la admiro”.

Recién empezada la competencia, el concursante asegura que es hora que alguien con su trabajo y su esencia gane la competencia.