Política, Administración y Resultados

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Interconección institucional

Jaime Elio Quintero García

 

 

Abrevar en el conocimiento, carácter y determinación de un hombre sabio como el Dr. José Sarukhán Kermez, siempre será provechoso y una oportunidad invaluable, escucharlo de viva voz, sin texto por leer o script para manejar su disertación, es por demás motivante para cualquiera. Un hombre no tan solo de apariencia calma y honesta, más aún, se trata de un personaje con apariencia sabia. Por lo que se podría decir y con razón, que es lo que parece.

El lunes de la semana pasada, hubo oportunidad de verlo y escucharlo en una conferencia sobre el cambio climático, un tema que precisa de profundos saberes científicos y grandes capacidades organizacionales y operativas, para enfrentarlo y dar buenas cuentas de lo que es preciso hacer e instrumentar. No es ni fácil ni sencilla la tarea de proponer acciones claras y concretas en un tema, como este, de gran universalidad.

Al inicio de su conferencia, que más por su sencillez y modestia, se convierte rápidamente en una charla interactiva que emociona a todos. El doctor Sarukhán sabe cómo llenar con su sola presencia el escenario completo, no deja con su discurso, espacio si quiera para mirar quién está sentado al lado de uno. Es un personaje poderoso en su presencia y generoso en su cátedra.

Dice de entrada, con relación al tema de su conferencia. “Veo a las instituciones del Estado mexicano, en materia de medio ambiente, como una gran cantidad de circuitos, que dan luz a muchos lugares, pero que no están conectados ni interactuando juntos. Conectarlas sería una gran potencialización del conocimiento y las ideas. Sería un salto gigantesco”. En seguida se adentra en la conciencia y las acciones ambientales.

Va directamente al fondo del tema, no se anda por los lados ni evade la responsabilidad y trascendencia de su dicho. Los jóvenes de hoy, dice dirigiéndose a una mayoritaria de asistentes menores de cuarenta años (estimo yo). Parecen estar más conscientes del problema, pero deben apartarse del consumismo, que está en la base y fondo de la degradación ambiental.

Yo creo que México, dice el ex-rector de la UNAM, tiene frente a sí, una gran tarea que abordar, la interacción institucional, que no es otra cosa que la acción programática de las instituciones del Estado mexicano hacia un mismo fin. La dispersidad administrativa es el cesto donde quedan depositadas las mejores aspiraciones de eficiencia, y del accionar programático de las instituciones.

No queda duda que el Dr. Sarukhán es un hombre que sabe sintetizar en treinta minutos de plática, hacia donde deben encaminarse los esfuerzos nacionales en materia de energía. Me refiero desde luego, a las energías renovables, que son precisamente el camino a seguir, y México está en esa ruta, pero falta cohesionar la política pública fiscal, de medio ambiente, vivienda, industrial y de ciencia y tecnología, para poner los estímulos y subsidios en el desarrollo de energías limpias, y la reducción de los costos de fabricación e instalación de aditamentos y campos receptores de energía solar, eólica, geotérmica y demás.

Viene al caso, luego entonces, y después de escuchar y tomar mejor conciencia del cambio climático y el medio ambiente, lo dicho hace unos días por el candidato José Antonio Meade, en respuesta a las declaraciones de otro de los candidatos a la presidencia de la República, López Obrador, en cuanto a su propuesta de dispersión territorial de las dependencias del Gobierno federal.

Es necesario, dijo Mede, que las instituciones estén, hoy más que nunca, cerca unas de otras, para hacer efectiva la transversalidad de las políticas públicas nacionales, que nos lleven a una más alta eficiencia, y a una mejor racionalidad del gasto y la inversión pública.

Nos vemos y leemos el próximo martes.

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