Déjeme Y Le Platico De Un Libro

0
58
Tiempo aproximado de lectura: 2 minutos

Releyendo

Jaime Elio Quintero García.-

Viendo con atención y cuidado los discursos pronunciados por el presidente Peña Nieto en su muy reciente visita al Paraguay, en Sudamérica, y a otras naciones por supuesto, nos damos cuenta del inmenso trabajo desarrollado para posicionar a México como un país moderno que busca interactuar con todas las naciones del mundo, en lo económico y lo político, sin complejos ni falsas modestias, con una oferta de paz, civilidad y de grandes oportunidades de inversión.

En ese esfuerzo valeroso han colaborado los cancilleres mexicanos, José Antonio Meade al inicio de la administración, Claudia Ruiz Masieu posteriormente, y ahora, Luis Videgaray Caso, Todos ellos, al igual que el presidente Peña Nieto, con un plan muy bien definido, consistente en sus propósitos y valioso en sus variadas líneas de acción. Sirvieron como plataforma para este propósito las 13 reformas estructurales y las decenas de leyes secundarias y programas de acción ejecutiva.

Por eso, hoy que está en marcha el proceso electoral más complejo que el país haya enfrentado en su historia, por sus dimensiones: renovación de los poderes Ejecutivo y Legislativo federal, nueve ejecutivos estatales, un gran número de ayuntamientos y congresos locales, hasta llegar, en su conjunto, a sumar más de tres mil 200 posiciones y cargos de elección. Es bueno tener en cuenta los grandes temas que es necesario atender para no perder la brújula del progreso y la paz social.

Gobernabilidad, justicia, seguridad pública y privada, desarrollo económico con empleo, corrupción, proceso electoral transparente y asertivo. Son algunos de los más importantes puntos. Para esto, el Estado Mexicano cuenta con un gran conjunto de instituciones bien equipadas legal y operativamente, no hay modo de pensar que los retos a enfrentar hoy lleguen a ser, en el corto y mediano tiempo, más grandes o superiores al equipamiento institucional del Estado Mexicano.

Las convulsiones político electorales, que se ven como nubarrones en el horizonte inmediato, el sistema político nacional las ha soportado y procesado con solidez y rumbo cierto. Los diversos gobiernos, cada uno en su momento político y en su tiempo administrativo, los ha estudiado y diagnosticado en el contexto democrático y en el marco republicano.

Aun en el caso de que al final del proceso electoral, alguno de los partidos o coaliciones ganen con una diferencia mínima, y quienes pierdan, se asocien para exigir nulidad de resultados, y decidan tomar la calle, y con esto hacer rehén del conflicto a la sociedad y población en general. Podemos tener la seguridad de que las instituciones y el Estado Mexicano en su conjunto sabrán digerir el conflicto y mantener el barco a flote.

Esa es la fortaleza mexicana, eso es lo que le hemos estado diciendo al mundo que somos, y por supuesto eso es lo que le estamos y vamos a seguir demostrando a todos los inversionistas nacionales y extranjeros, a todos los que han creado más de tres millones 500 mil empleos en los últimos cinco años, y también a todos los mexicanos que creen en el proyecto de nación que hemos decidido poner en práctica, y del que tenemos hasta la fecha reconocidos avances y simientes, sanas y confiables.

Por eso se dice con frecuencia y certeza, México y los mexicanos, es más grande que los retos y problemas que enfrenta y ha enfrentado. Reconozcámonos en nuestra historia y gestas vividas.

Gracias por su tiempo.

Comentarios