A mi gusto

0
268
Tiempo aproximado de lectura: 4 minutos

La cruz de Meade

 

Cendy Robles

 

Ayer estuvo en Victoria el precandidato de la coalición “Todos por México”, José Antonio Mead Kuribreña, quien sostuvo reuniones privadas con empresarios y con cerca de dos mil militantes del PRI principalmente.

Durante el evento masivo organizado en la Universidad privada La Salle, al Precandidato se le vio llegar acompañado por SERGIO GUAJARDO MALDONADO, Presidente estatal del PRI, y por el ex Gobernador MANUEL CAVAZOS LERMA.

Tanto Guajardo como Mead hicieron especial referencia al tema que más nos lastima como sociedad: la INSEGURIDAD.

Guajardo enfatizó que “la sociedad tamaulipeca se siente decepcionada, agraviada, e insatisfecha por el actual gobierno”; refiriéndose a la administración estatal de FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA.

Mientras que Mead sólo se dedicó a mencionar que “Tamaulipas ha sido lastimado por una crisis de inseguridad”… y que “son muchas las mujeres que no salen tranquilas de sus casas”.

Sin embargo, como ya es una clásica costumbre –y muy negativa por cierto–, no se escuchó ninguna propuesta para solucionar dicho problema (inseguridad en Tamaulipas).

Lo cierto es que no vimos nada nuevo, nada extraordinario. Dos encuentros a puerta cerrada, reunidos con la misma “socialité” de siempre… siendo honestos se ve difícil puedan ganar así en las próximas elecciones.

No se observó fueran convocados líderes ciudadanos, intelectuales, o jóvenes universitarios, especialmente a esos que tanto miedo tienen: “los millenial”.

Un evento planchado, aburrido, que parecía más bien mero requisito protocolario para salir del paso, por parte de los priistas locales organizadores.

Aunque claro, esto último que le menciono fue lo mismo que ocurrió con la visita reciente a Tampico del precandidato de la alianza México al Frente, Ricardo Anaya Cortés.

Y aunque entendemos que son visitas que realizan en calidad de precandidatos, lo cierto es que, ni a ellos se les ve verdadero interés de involucrar a toda la sociedad en general a fin de llevar a cabo un cambio real que beneficie a todas las clases sociales, y no sólo a unos cuantos, o a esos que les conviene a sus negocios, y a esos que les conviene por el voto.

Por cierto, era evidente que los compañeros reporteros no se quedarían con las ganas de preguntarle a Mead su postura en relación a los problemas legales que enfrentan los ex Gobernadores de Tamaulipas (Tomás Yarrington y Eugenio Hernández), a lo que el precandidato sólo se refirió al tema señalando que “se están deslindando responsabilidades… y enfrentando cada caso su responsabilidad”. La respuesta no sorprende, pero nos recuerda a los ciudadanos por qué tenemos que pensar muy detenidamente a quien le daremos el voto en el próximo proceso electoral.

De Mead sabemos que tiene 48 años de edad; que ha formado parte del gabinete de dos mandatarios de diferentes partidos, el de la actual administración de Enrique Peña Nieto (PRI), y el de la pasada, que dirigió Felipe Calderón (del PAN); ha sido un funcionario público formado en el sector financiero (con posibilidad de convertirse en presidente, así como fue el caso de Ernesto Zedillo, Carlos Salinas, Miguel de la Madrid y José López Portillo); no ha sido presa de grandes escándalos públicos; sin afiliaciones políticas; tiene dos licenciaturas y un doctorado; cinco veces a sido secretario de Estado (Secretario de Hacienda, de Energía, de Desarrollo Social y de Relaciones Exteriores); suma a su currículum más de 20 años de experiencia, y tiene 23 años de casado.

De personalidad serena, con un estilo tradicional, disciplinado, responsable y con una apariencia “sencilla”, es como se puede describir a grandes rasgos a Mead, sin embargo, no es del todo carismático, esta rodeado de personajes que no cuentan con la suficiente credibilidad ciudadana y representa ahora a una marca que está mucho muy devaluada: PRI.

¿Qué hizo el PRI el último año para componer esa mala imagen de la cual siguen ocupando -el nada privilegiado, primer lugar?

¿Dónde se le ha visto a la clase política priista cuestionando duramente a las gestiones de las nuevas administraciones panistas, o al desempeño de su propio Presidente?

Recuerden priistas, que la ciudadanía tiene muy presente la historia reciente que ha puesto en jaque a todo el país, ¿algunos ejemplos? Los desvíos del erario y lavado de dinero y asociación delictiva de Javier Duarte por 45 mil millones de pesos, de Roberto Borge de cinco mil millones de pesos, de Rodrigo Medina por 39 millones de pesos, de César Duarte por 250 millones de pesos, de Jesús Reyna García de tres mil millones de pesos, de Andrés Garnier de dos mil 600 millones de pesos, de Mario Villanueva y su hijos por una cifra incalculable, de Tomás Yarrington también con cifras incalculables, de Guillermo Padrés de 450 millones de pesos, de Luis Alberto Reynoso Femat de 13 millones 800 mil pesos, de Jorge Torres López 2.8 millones de dólares, Flavino Ríos de 248 millones de pesos, de Gabino Cué de 30 mil millones de pesos, de Eugenio Hernández de seis mil millones de pesos y de Fidel Herrera de 16.5 millones de pesos. Súmele los 43 normalistas desaparecidos, la masacre de Tlatlaya, las casas blancas de Peña y de Videgaray, las fosas clandestinas a lo largo del país, los 125 periodistas asesinados y 20 desaparecidos, los gasolinazos, entre otros, la lista es interminable.

La lista de piedritas que carga el costal del PRI es tremenda, se ve difícil un ciudadano de a pie la quiera volver a cargar, pues a final de cuentas el ciudadano se pregunta: ¿y yo que gano votando por él?

No hay propuestas, siguen montados con su “bla bla bla”, no son incluyentes, son elitistas, y quieren que el pueblo los escuche cuando en meses y años atrás, ninguno de ellos se detuvo a escuchar o acercarse a la población.

Da mucha tristeza ver la clase de precandidatos que ya figuran para contender para Presidente de México, sin forma y sin fondo, y sin propuestas de solución.

En otra colaboración ya hablaremos del PAN y de la alianza México al Frente, que tampoco puede cantar buenas rancheras, porque también están para llorar. Para la reflexión.

Su opinión, denuncias y comentarios a [email protected] y en twitter: @cendyrobles.

Comentarios