A mi gusto

0
157
Tiempo aproximado de lectura: 3 minutos

Reingeniería al régimen político

 

Cendy Robles

 

Como es ya bien conocido, tres son los principales precandidatos presidenciables este año: Andrés Manuel López Obrador, José Antonio Mead y Ricardo Anaya; además de los que buscan la candidatura por la vía independiente, como son: Margarita Zavala, Jaime Rodríguez “El Bronco” y Armando Ríos Piter… Sin embargo, de todo este montón que le menciono, no hay que negar que López Obrador es –según los sondeos- el más favorecido hasta el momento y el más googleado.

Es bueno recordar que López Obrador va por su tercer intento para ganar la Presidencia, con un discurso también conocido por todos “antisistémico”.

Ricardo Anaya es un joven político que ha logrado reunir en un frente a partidos de derecha como es el PAN, con partidos de izquierda como es el caso del PRD, quienes se han venido “manifestando” por un supuesto cambio de régimen político mexicano.

Pero también está Mead, quien también tiene posibilidad de hacer un cambio desde adentro en cuanto al régimen político, o al menos es la percepción que tenemos de él.

Sin embargo, todos los candidatos tienen pros y contras. El ciudadano, aunque se escuche trillado, está “asqueado”, pero también está dudoso sobre quién es el menos peor para otorgarle el voto en las próximas elecciones presidenciables.

Como ciudadanos nos queda claro que tampoco todo lo que se ha hecho en México está mal, como tampoco está mal todo lo que hicieron el PRI y el PAN cuando estuvieron en el poder (en la Presidencia)… aunque está claro que sí es necesario realizar ciertos ajustes a nuestro sistema político, empezando por algunas Instituciones que han dejado bastante claro con hechos que no funcionan. El Sistema Nacional Anticorrupción ha sido un avance significativo, pero con mucha tarea aún por delante.

De inicio necesitamos ver en nuestro candidato capacidad y voluntad política para ejercer un cambio en nuestro sistema político, pero además, el país hoy más que nunca requiere de una nueva generación de políticas públicas, reales, congruentes con los tiempos y las necesidades, y que tengan continuidad.

Ya basta de crear políticas públicas solo para conseguir el voto, creadas muchas de ellas por ocurrencias, y lo que es peor, muchas de ellas no funcionan porque nunca las midieron, ni les dieron el más mínimo seguimiento. Aquí en Tamaulipas, por ejemplo, no había y sigue sin haber estudios que muestren el diagnóstico exacto de pobreza (aunque tengo conocimiento que hace apenas unos meses se contrató personal especializado para hacerlo). Hay casos, sobre políticas públicas puestas en marcha en nuestro país que son un verdadero desperdicio presupuestal, vergonzoso, sabiendo que en nuestro país tenemos serios problemas: de hambre, de inseguridad, entre otros… ¿Cómo explicarse que haya programas para entregar apoyos económicos para que las quinceañeras puedan costearse la fiesta? Este programa social no se aplica en Tamaulipas (no que tenga conocimiento), pero sí en otros lugares de México, solo es un simple ejemplo. Ya en otra ocasión haremos un análisis en este sentido.

Ahora bien, tanto escándalo de corrupción que nos dejó “anonadados”, nos hizo hablar y por ende escuchar a todos hablar de: CORRUPCIÓN.

Actualmente todos los funcionarios públicos señalan a sus antecesores por actos indebidos en sus funciones y toda su línea discursiva es sobre la corrupción. Obviamente es bandera de los actuales precandidatos. Sin embargo, decir que “combatirán la corrupción” no es suficiente, o más bien se ve difícil que pueda efectivamente contrarrestarse, si no hay una reingeniería en las instituciones públicas que actualmente existen en nuestro país. Quizá de todas las necesidades que tenemos, esta es la prioritaria, ver un cambio en el régimen político.

Aunque todo esto se ve muy bien (ya sabe, que los señalen si efectivamente se robaron dinero del erario, si los meten a la cárcel para que paguen por sus delitos, si es que pueden hacerlos regresar el dinero robado)… sin embargo, es bueno detenerse a pensar, hacer todo esto (con los ex funcionarios) ¿qué trascendencia o implicación tendrá para cambiar la realidad social de nuestro Estado? Hay quien dirá que el mensaje es “el que roba, la paga y se va a la cárcel”. Pero realmente mejor aún sería ver que los actuales no roban, y que las cosas se están haciendo mejor… y eso es lo que espera ver la gente. Habrá que esperar, el tiempo nos lo dirá.

Pero el problema, al menos aquí en Tamaulipas, es que empezamos sin voluntad para ejercer la transparencia a todas sus luces, usted lo sabe, mucho hablamos de la negada que mostraron nuestros actuales funcionarios para hacer pública desde el día uno de sus funciones, su “3de3”… Digo, porque a uno, dos o más años de estar en el Poder, eso ya no tiene nada de honesto.

Por lo pronto, muchos son los políticos que están usando esta campaña de persecución y castigo para fines electorales… aunque creo que el ciudadano de hoy ya no es tonto, o al menos, eso deseo, que ya no se deje engatusar con falsos mensajes. Para la reflexión.

Su opinión, denuncias y comentarios a [email protected] y en Twitter: @cendyrobles.

Comentarios