A mi gusto

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Lo irónico

 

Cendy Robles

 

Una semana más de precampañas y los ánimos políticos cada vez están más encendidos. Y es que es irónico que tras las derrotas no hayan aprendido absolutamente nada.

El precandidato del PRI a la Presidencia de México, JOSÉ ANTONIO MEAD, sigue sin poder convencer a los priístas de que es su candidato, y es que mientras los del revolucionario institucional lo ven como ciudadano, los ciudadanos lo ven como priista, algo que en la actualidad es estar “acabado”, por decir lo mínimo.

La marca PRI, pues ya lo hemos comentado mucho, parece trillado, pero es la triste realidad que todo mundo ve, menos los priistas claro… su marca está devaluada, y nada más no lograron nunca ponerse de acuerdo, ningún “líder” pudo resurgir de entre las cenizas… lo vimos en Tamaulipas, se acabó el “hueso” y todos huyeron despavoridos.

Entre sus filas suelen escucharse voces que dicen que se quedaron los priistas de verdad, “los buenos”, pero la verdad es que como toda franquicia política, sólo se quedaron los que a sus bolsillo les convino.

El problema del PRI a nivel local y a nivel nacional, sufre no sólo por las traiciones de quienes mucho se sirvieron de su partido, sino que además, sufre porque al no haber un claro liderazgo, no hay identidad. ¿Cómo explicar que en un Estado usen el rojo como identidad partidista, en otro un verde Olivo, y en otro un verde bandera? Y es que pareciera un detalle menor, el uso del color, pero así de claro es el desorden al interior del tricolor.

Por su parte el aspirante a la candidatura presidencial de la coalición por México al Frente, Ricardo Anaya, aún no ha logrado convencer del todo a la ciudadanía de que la alianza es en serio, porque una cosa es firmar la alianza en el Instituto Nacional Electoral y otra cosa es que los simpatizantes y votantes de PRD y Movimiento Ciudadano se acostumbren a acudir a los mítines juntos, cuando siempre se despreciaron.

La ciudadanía tiene fresca aún la memoria de Ricardo Anaya de cuando era diputado federal del PAN y aplaudía al gobierno de Enrique Peña Nieto y de su gabinete; la imagen de Anaya quien también aprobó y aplaudió todas las “reformas estructurales” y el mismo que hoy dice pestes de todo aquel que sea del gobierno de Peña Nieto.

Luego de la chamaqueada que le dieron a Anaya los del PRI, al hacer uso de un viejo discurso en el que elogiaba a Mead para sacarlo como spot… al inicio de esta semana Enrique Ochoa Reza publicaba en redes: “Ricardo Anaya Cortés enfrenta la realidad. Tu vida pública está marcada por la corrupción: terrenos y edificios de origen oscuro; fundaciones y empresas fantasma; triangulación de dinero, moches y excusas sin credibilidad. No hay complot en tu contra. Te pareces a #YaChávezQuien”… aseveró el Presidente Nacional del tricolor, acompañando el texto de una publicación de la Revista “Proceso”.

Al final, lo único que parecen hacer los precandidatos en estos momentos es evidenciarse unos a otros de los posibles errores o debilidades de las que son objeto. Claro esto no nos sorprende, pero sí nos hace cuestionarnos si en verdad: ¿Esto es lo mejor que tienen para competir? Situación preocupante si de lo que se trata es de motivar a la ciudadanía para que emita su voto y no para que sigan incrementando el desánimo social.

Sería bueno mencionar a propósito de Anaya, el próximo domingo once de febrero se ha convocado a toda la militancia partidista del PAN para que acudan a la elección interna para oficializarlo como Candidato a la Presidencia de México.

En tanto, a Morena y a Andrés Manuel López Obrador, todo parece indicar que tienen un reto interesantísimo, porque al ser el partido más nuevo, el de los “exiliados” y/o “sumados”, y al no tener muy claro aún la suma de sus simpatizantes a las filas, ya se deja ver toda clase de lucha de poder interna, por lo que habrá que ver cómo AMLO logra meterles orden, si es que puede. Veremos.

Su opinión, denuncias y comentarios a [email protected] y en twitter: @cendyrobles.

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