A mi gusto

0
298
Tiempo aproximado de lectura: 5 minutos

#DíaDeLaMujer

 

Cendy Robles Méndez

 

Mañana se conmemora el Día Internacional de la Mujer, día en que será muy interesante ver si la mala costumbre, en donde cada vez más se parece al Día de la Madre, se sigue empleando para “celebrar” con flores, felicitaciones y comentarios haciendo referencia de qué tan “fuertes”, “luchonas” o valiosas somos las mujeres.

Y la verdad es que si se conoce la verdadera causa que dio origen ha esta fecha comprobarán que no es un día para “celebrar” como la mayoría le llama; pues aunque celebrar es sinónimo de conmemorar, quienes nos dedicamos al oficio del periodismo, sabemos que el uso de los términos son muy importantes y pueden lograr ser percibidos bastante diferente. Sin embargo, más allá de todos los adjetivos que puedan aplicarse a un gran porcentaje de la población femenina, el simple hecho de repetirlos y acompañarlos con regalos puede eclipsar el verdadero sentido de esta fecha.

Pero vayamos por partes, primero hay que investigar y fundamentar el origen de esta fecha. Desde inicios del siglo XX, con la fuerza de los movimientos sufragistas, varias organizaciones en todo el mundo se plantearon crear un día para conmemorar el trabajo de la mujer. En 1909, el Partido Socialista de Estados Unidos instauró el Día Nacional de la Mujer, y en 1910, en Dinamarca, durante una reunión internacional de grupos sociales, también se proclamó un día internacional, fecha que fue conmemorada por primera vez hasta el año siguiente.

También en 1911, sólo unos días después del primer Día Internacional, el incendio de una fábrica de camisas (Triangle Shirtwaist) en Nueva York acabó con la vida de 146 mujeres trabajadoras. Este trágico suceso generó importantes cambios en la legislación de Estados Unidos, y le dio más fuerza al movimiento en pro de los derechos laborales de las mujeres.

En 1917, (23 de febrero en el calendario juliano y ocho de marzo en el gregoriano) la Unión Soviética fue escenario de una serie de mítines con motivo del Día de la Mujer, que se convirtieron en manifestaciones políticas contra la monarquía. Estos hechos desencadenaron el movimiento que finalmente acabó con el régimen y que otorgó el voto femenino en esa región.

La fecha siguió conmemorándose en Rusia y otras regiones el 8 de marzo, y en 1977 la Asamblea General de la ONU proclamó el Día Internacional de la Mujer, lo que llevó a otros países a oficializarlo. Así que como podrá ver el día está íntimamente ligado con la inclusión de las mujeres en la vida laboral y con la lenta pero constante lucha por mayores derechos políticos y equidad en todos los ámbitos.

Si bien es cierto hay muchos logros para ¡celebrar!, esto se hace a través de cambios en las políticas públicas, discusiones sobre los avances y otros mecanismos que contribuyan a impulsar los objetivos del día; y no por medio de llamadas de felicitaciones o regalos individuales.

De acuerdo a la encuesta “Liderazgo del talento femenino en las organizaciones 2017”, que levantó la bolsa de trabajo Bumeran, nueve de cada diez mujeres aseguran que el tener una familia o pareja no afecta su ámbito profesional o su desempeño laboral, ya que consiguen diferenciar las responsabilidades que cada una de estas conlleva.

Algunos datos para reflexionar: sólo tres de cada diez mujeres que buscan trabajo por Internet se postulan para cargos de gerencia (según Bumeran); mueren 800 mujeres cada día en el mundo por causas relacionadas al embarazo que podrían evitarse, las mujeres ganan entre un diez y un 30 por ciento menos que los hombres por realizar el mismo trabajo, las mujeres representan sólo cinco por ciento de todas  las y los directores de la lista Fortune 500, las mujeres representan el 60 por ciento de las personas analfabetas a nivel mundial, uno de cada tres mujeres sigue sufriendo violencia física o sexual (según datos de ONU Mujeres).

Pero hay otro problema fundamental en éste gran reto que tenemos para lograr la equidad de género y el empoderamiento de la mujer, como es luchar con la negativa influencia de la mayoría de los medios en el mundo. Datos de ONU Mujeres señala que la presencia de las mujeres como protagonistas de noticias en la prensa escrita, la radio y la televisión sólo ha aumentado al 24 por ciento en 2010, desde el 17 por ciento en 1995. Aunado a que el 46 por ciento de las historias refuerza los estereotipos de género, mientras que sólo el seis por ciento cuestiona esos estereotipos.

Lo peor del caso es que muchos de los estereotipos que aun siguen existiendo son promovidos consciente o en otros casos inconscientemente por las mismas mujeres. Es urgente aprender a practicar la sonoridad y el respeto, no solo entre nosotras, sino hacia todos.

Así que como podrá ver, el Día internacional de la Mujer es una fecha para evaluar las condiciones en las que vivimos las mujeres en cada país, en cada Estado, en cada municipio, en cada comunidad, para exigir al Gobierno que cumpla con los compromisos internacionales de DERECHOS HUMANOS DE LAS MUJERES, para exigir que rindan cuentas de los avances, de los logros, de los retrocesos y de los retos.

Enviarse “felicitaciones” (como un acto frívolo) lo único que hace es invisibilizar las desigualdades que ha diario enfrentamos millones de mujeres en el mundo, de las que los gobiernos no quieren hablar, ni informar, ni rendir cuentas, así que si quiere igualdad (si no es para usted, piense en sus hijas, hermanas, amigas, mamá) no sea cómplice de ello. Mejor infórmese y apoye los movimientos de mujeres y feministas que no tienen ningún otro fin que lograr se respeten los derechos humanos de las mujeres. Porque ser feminista no es creerse superior que los hombres, por el contrario es saber que somos diferentes biológicamente, fisiológicamente y hasta en nuestra forma de pensar, pero que somos iguales en equidad; las feministas no odian a los hombres, por el contrario, los queremos, valoramos y reconocemos enormemente, y lo que no queremos, es un sistema que los favorezca o nos discrimine; las feministas estamos a favor de poder decidir libremente sobre nuestro cuerpo, nuestra vida y nuestra sexualidad; las feministas queremos un mundo más justo y creemos que todos tenemos derecho a la justicia, a la libertad, a las mismas oportunidades y al poder de decisión, sin importar nuestro género. Así que esa idea de que machismo es sinónimo de feminismo es totalmente errónea.

Sobre las consignas de trabajo de la ONU para las jornadas por el Día Internacional de la Mujer, en 2015 el tema fue “empoderando a las mujeres, empoderando a la humanidad: ¡imagínalo!; en 2016, el objetivo fue trabajar “por un planeta 50-50 en 2030: demos el paso para la igualdad de género”; pero ahora en 2018, el tema de éste importante día es: “Ahora es el momento: Las activistas rurales y urbanas transforman la vida de las mujeres”. De lo que se trata es de reflexionar sobre los progresos alcanzados, para manifestarse a favor del cambio y para rendir homenaje a las mujeres ordinarias y extraordinarias que han cambiado el mundo a través de sus palabras y acciones.

De acuerdo a unwomen.org cuando las mujeres participan plenamente en la fuerza de trabajo, se crean oportunidades y se genera crecimiento. La eliminación de la disparidad entre los géneros en el empleo podría aumentar el PIB mundial en 12 billones de dólares para 2025. El aumento de la proporción de mujeres en las instituciones públicas hace que estas sean más representativas, aumenta la innovación, mejora la adopción de decisiones y beneficia a sociedades enteras.

Por ello, que quede claro, la cuestión de género nos concierne y ocupa a todos, pues si bien es cierto las desventajas y limitaciones, producto de los estereotipos y los roles que han sido ancestralmente asignados, se viven de forma diferenciada para hombres y mujeres, también es cierto que afectan negativamente a ambos sexos si nos asumimos como defensores de la democracia y defensores de la cultura de los derechos. Luchemos por lograr igualdad de género y por empoderar económicamente a las mujeres, vayamos de los ideales a los hechos, y logremos un mejor futuro no sólo para usted o para su servidora, sino siempre pensando en nuestros hijos, en el mundo que quiere dejarle a su hija, ¿Cómo quiere que vean y traten a su hija? Para la reflexión.

Su opinión, denuncias y comentarios a [email protected] y en twitter: @cendyrobles.

Comentarios