La guerra de los ‘chuecos’

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Oscar Pineda

 

El problema de la gran cantidad de vehículos americanos, cuya estancia es ilegal en nuestro país, pasó de ser un problema social a un conflicto político.

El asunto es que partidos y gobiernos, chicos y grandes, no resisten la tentación de echar mano de esos más de diez millones de votos que representan los poseedores de carros “chocolates” y sus familias.

Queda claro que la nacionalización no es precisamente la solución para impedir que este tipo de unidades siga llegando a territorio nacional. De hecho es el contrabando perfecto, porque todos esos vehículos pasan a México por los puentes internacionales y las aduanas.

Si hiciéramos una breve reseña de cómo se ha manejado el tema en los últimos dos años en Tamaulipas, tendríamos que remitirnos al intento de establecer por ley un padrón de vehículos americanos, los cuales estarían identificados por un engomado estatal ¿RECUERDAN?, fue una iniciativa que promovió el subsecretario de Ingresos ARTURO SOTO, la cual finalmente no se concretó porque algo no cuadró.

Después salieron los dirigentes de las organizaciones “campesinas” a promover cada cual sus placas, vendiendo la idea de que pronto llegaría una nacionalización…

El lunes MEADE lanzó su oferta de regularización y de inmediato brincaron los gobernadores de la CONAGO, quienes pidieron que no se politizara el tema de los carros “chocolate”.

¿Qué pasará entonces? ¿Habrá o no habrá nacionalización de vehículos americanos? ¿Quiénes serán los beneficiarios de este proceso, en caso de concretarse?

La verdad resulta complicado predecir lo que pasará, a mi entender no habrá un proceso de nacionalización al menos en los próximos dos meses, pero de que al PRI le acarreará votos el tema, eso ni lo dude, aun cuando los obliguen a recular en cuanto al enlistado… ESA SERÁ SU BANDERA DE GUERRA durante los últimos días de campaña.

 

RIKI, RIKÍN, CANALLÍN…

Si el debate fuera una reality show, el mejor momento del episodio del domingo habría sido ese en el que ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR saca su cartera y la guarda en otra bolsa mientras RICARDO ANAYA se acercaba para encararlo.

El otro momento que para mi gusto marcó el segundo debate en Tijuana fue cuando AMLO le dice a ANAYA “Riky, rikín, canallín”, luego de que el candidato de México al Frente les dijera hipócritas a LÓPEZ y MEADE.

Quizá usted encuentre un tercer o hasta un cuarto momento igual de divertido o patético, pero le puedo asegurar que no recuerda una sola de las propuestas de los candidatos para resolver los problemas que aquejan al país y en ese caso a los estados fronterizos.

Y es muy simple entender por qué no recordamos ninguna propuesta concreta: PORQUE NO HUBO.

Lo más triste del asunto es que inevitablemente uno de esos cuatro señores será nuestro Presidente de la República.

 

EL PERSONAJE

Hoy nuestro personaje es el candidato de Morena a la senaduría por Tamaulipas, AMÉRICO VILLARREAL ANAYA.

Hijo de ex gobernador, médico, ex funcionario en gobiernos del PRI y, dicen, amigo personal de AMLO. Tiene un perfil más bien académico y no es muy empático que digamos, pero habla de corridito, virtud que no tiene su ahora jefe político.

Se comenta que a pesar de no estar haciendo una campaña muy vistosa podría quedar en segundo lugar en la contienda y en una de esas hacerle la maldad al PAN… esto lo colocaría en automático en la Cámara alta del Congreso de la Unión, y de ganar EL PEJE, AMÉRICO sería obligatoriamente el interlocutor con el gobierno de los vientos.

 

POSDATA

Si hoy fueran las elecciones ¿usted por quién votaría? Preguntan los encuestadores, igual para presidente de la República que para diputados federales, senadores y alcaldes. La respuesta cada vez es más recurrente: NO SÉ.

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