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México, 1 Jun (Notimex).- El Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) es la etapa más grave por infección de VIH, y el sistema inmunitario de las personas en esta condición está tan dañado que empiezan a padecer, cada vez más, enfermedades graves llamadas oportunistas, como infecciones y algunos tipos de cáncer.

Sin tratamiento, las personas con SIDA sobreviven alrededor de tres años y pueden tener una carga viral elevada y contagiar a otros.

Aunque hasta el momento no existe cura para el VIH-SIDA, existen tratamientos farmacológicos que pueden hacer que los pacientes vivan muchos años y elevar su calidad de vida.

Las poblaciones más afectadas por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) en México son: trabajadoras sexuales, con una prevalencia de 7 por ciento; hombres homosexuales con 17.3 por ciento; personas transgénero, con 17.4 por ciento, y personas que usan drogas inyectables en un 2.5 por ciento.

La farmacéutica MSD indicó que el VIH es un virus que ataca al sistema inmunitario del cuerpo, especialmente a las llamadas células T. Con el tiempo, puede destruir tantas de estas células, que el cuerpo pierde su capacidad de luchar contra las infecciones y las enfermedades.

El contagio de este virus puede darse a través de determinados líquidos corporales y ataca el sistema inmunitario del cuerpo. La sangre, el semen, secreciones vaginales y la leche materna de una persona que tiene el virus, puede transmitirlo al entrar en contacto con mucosas y los tejidos lesionados de otra persona o al ser inyectados directamente en el torrente sanguíneo.

En las primeras dos a cuatro semanas después de la infección por VIH, las personas pueden sentirse enfermas como si tuvieran un resfriado común y esto prolongarse por algunas semanas.

Dicha reacción es la respuesta natural del cuerpo a la infección, y algunas personas que la padecen a menudo lo ignoran porque podrían no sentirse mal de inmediato o no sentirse mal en lo absoluto.