Dos apuestas: ¿voto masivo o abstencionismo?

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Fernando Acuña Piñeiro.-

Dos tendencias empiezan a cobrar forma, en la víspera de las votaciones tamaulipecas. Por un lado, hay quienes están apostándole a que la gente no salga a votar, lo cual desde luego, favorecería al Partido Acción Nacional, pues con su voto duro le bastaría para que sus candidatos a cargos de elección popular, (alcaldías, diputaciones y senadurías), saliesen adelante.

En cambio, una votación copiosa en el estado, favorecería de manera preponderante al Movimiento de Regeneración Nacional, Morena. Lo anterior obedece a que dicho partido es el que está capitalizando el hartazgo ciudadano y la decepción generalizada en todos los ámbitos del acontecer diario. A la luz de este escenario, es pertinente preguntarnos: ¿Cuáles son los factores que dispararían el número de sufragios, y cuales lo inhibirían? A continuación los diseccionamos:

De acuerdo a lo que ahora se observa, los tamaulipecos tienen muchos más motivos para salir a votar, que argumentos para quedarse en casa el día de las elecciones. Un factor de primer orden que seguramente va a influir en los ánimos colectivos de acudir a las urnas, es la expectativa del cambio que ya ha posicionado el candidato a la Presidencia morena, Andrés Manuel López Obrador.

La gente espera de este político tabasqueño, respuestas a temas cruciales que se viven en carne propia en nuestro Estado, tales como la inseguridad, el desempleo, el tema de la reforma educativa, así como rubros de justicia y delitos del fuero común. Menor costo de los alimentos, y en suma, un mayor acceso de las familias a las oportunidades de bienestar social.

Dentro de este mismo contexto, se palpa en el ambiente social, el interés de los electores por acudir a la urna y asestarle el voto de castigo al PRI, como al PAN, ambos partidos desgastados por su papel de aliados en las recientes reformas estructurales, consideradas como las madres del constante aumento a los combustibles, conocida popularmente, como el gasolinazo.

Hasta aquí, hemos enumerado los resortes que podrían impulsar una participación histórica e inusitada de la sociedad civil en la elección del uno de julio próximo. Pero hay que explorar cuales serían las causas que provocarían un decremento en el número de sufragios.

En realidad, no hay muchos que digamos, y los que pudiesen existir, no son tan fuertes o simple y sencillamente se han diluido bajo el peso de la realidad. Por ejemplo, el motivo más relevante para que la gente no salga a votar, sería el factor miedo, es decir, el temor de los ciudadanos a salir a las calles ante la inseguridad. Pero, ¿cuántos años tenemos con eso?

¿Hasta dónde, hechos como los recientes crímenes, secuestros o atentados a edificios de partidos, pueden provocar la ausencia de los ciudadanos en las urnas? Esto es cuestión de enfoques, pues, como puede haber abstencionismo por estos motivos, también puede darse un ambiente en el que la población salga a votar por un verdadero cambio, como el que proclama Morena.

Otro factor adverso, sería la apatía por participar en el actual proceso electoral. Pero esto último también es poco probable, pues gran parte de los votantes son jóvenes (hombres y mujeres), cuyas edades rondan entre los 20 y los 35 años. Se les conoce como los milenials, y es justamente este sector, el que mayormente se identifica con Andrés Manuel López Obrador.

En conclusión, el escenario en el estado está servido para que los tamaulipecos establezcan un récord histórico de votaciones. Esto podría catapultarse todavía más, si tomamos en cuenta la lucha por las alcaldías, que le agrega un ingrediente de efervescencia a las pasiones locales.

Me da la impresión de que el INE federal, como el IETAM tamaulipeco, en lugar de promover los votos, se la pasan hablando sobre la posibilidad de que en nuestro estado vuelva a registrar un alto abstencionismo.

¿Será realmente ese su papel en la democracia de Tamaulipas? ¿O acaso ambas instituciones, emblemáticas del arbitraje electoral, este uno de julio, han recibido la encomienda de negarse a si mismas, y erigirse en las principales murallas contra las expresiones de la voluntad popular?

Es un hecho que, si el INE y el Ietam le hacen el juego al abstencionismo, ya sabemos de qué pata cojean, y además generarían sospechas de que alguien las está apapachando con abundantes dadivas económicas en lo oscurito.

En pocas palabras: las estarían maiceando.

 

DESMIENTEN RENUNCIA DEL RECTOR DE LA UAT

Ayer por la tarde, un rumor que ya se había propagado un día antes, cobró mayor fuerza. Se refería a la renuncia del rector de la UAT, José Andrés Suárez Fernández. Afortunadamente, el jefe de prensa de esta institución educativa, Omar de la Fuente, salió a desmentir en los medios lo que ya asomaba como una poderosa versión.

“Es falso que el rector haya renunciado”, aclaran. Y en la parte final del comunicado puntualizan: “Estamos fuertes, y con mucho trabajo”, puntualizan.

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