‘El Bronco’, un títere a caballo

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Fernando Acuña Piñeiro

 

Ayer estuvo en esta capital, el candidato “Independiente” a la presidencia, Jaime Rodríguez, alias “El Bronco”. Estamos hablando de un costoso experimento fallido, con el cual, se buscaba descarrilar el proyecto democrático de MORENA y de su candidato presidencial.

Para nadie es un secreto que, Rodríguez Calderón fue rescatado por el presidente Peña Nieto, a través de los consejeros de origen priista, en el INE. Todos ellos votaron a favor de devolverle la candidatura, después de que ya lo habían dejado fuera, por presuntas irregularidades.

La idea era que, “El Bronco” lograse restarle votos a López Obrador, pero, por lo que se ve, su candidatura Independiente, ha resultado un rotundo fracaso, y es insultante que, le hayan asignado varios millones de presupuesto.

Hasta ahora, no se justifica un gasto a todas luces ocioso y absurdo, aplicado a la candidatura de un personaje ocurrente, que hace del lenguaje soez y la altanería, las prendas más notorias de su campaña. “El Bronco” es un payaso.

Por lo menos, se habla de dos amos sospechosos de mover los hilos electorales, de esa costosa y estrafalaria marioneta a caballo.

 

UN DELANTERO OBLIGADO A GOLEAR

Andrés Manuel López Obrador, está obligado a ganar por goliza, y no por un gol a cero, ante la poderosa maquinaria peñista, y ante el PAN de Ricardo Anaya. En la democracia mexicana, los triunfos de uno a cero, pueden ser reversibles, y objeto de una judicialización posterior a las urnas.

Si bien es cierto que AMLO es el líder de las encuestas, y de todo lo que tenga que ver con los afectos ciudadanos, también es verdad que el Gobierno federal es el que sigue controlando zonas claves de nuestra democracia, como por ejemplo el Tribunal Electoral de la Federación. Y en cierta medida, influye también en el INE vía algunos de sus consejeros.

Lo anterior quiere decir que para fines prácticos el actual gobierno de la República, sigue siendo el dueño del balón. Esta cualidad la ha hecho valer, en su enfrentamiento con Ricardo Anaya, al cual han destrozado políticamente, exhibiéndolo como un lavador de dinero, y balconeándolo  como el beneficiario de la corrupción, y el tráfico de influencias.

Anaya aparece políticamente liquidado. Todos saben que ya está decidida su suerte, como el gran perdedor del uno de julio. Ello obedece a que, no importa si queda en segundo o en tercer lugar, lo verdaderamente relevante, es su peligroso pleito que se ha echado encima, contra el Presidente de la República.

Anaya, cayó en el error de pelearse con el jefe formal del régimen político. En su pleito luce solitario, y hasta la fecha, no vemos que los gobernadores de su partido lo defiendan, mucho menos hemos tenido noticias de que,  sus aliados chafones, los del PRD, y la célebre banda de los Chuchos, salgan a la palestra, para defenderlo.

Tal y como se ven las cosas, el gobierno priista, buscará forzar el triunfo de Meade. En los Pinos no creen en milagros, pero si conocen los efectos espirituales que puede generar, la inyección del dinero, en el cierre de la campaña.

¿Estará dispuesto Peña a meterle los recursos multimillonarios que se vieron en la elección de Edomex ¿ ¿O ya se resignó o ya decidió que el ganador será AMLO?

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