Morena y PAN, reconfiguración y bipartidismo

0
31

Ma. Teresa Medina Marroquín

 

 

 

El sistema político no podía seguir cargando ese lastre en que se había convertido el PRI, un partido colocado ya en la historia y al que se le reconoce haber llevado a México a una estabilidad política y económica a lo largo de muchas décadas.

Pero todo lo que comienza tiene fin, y precisamente en ese extremo último que marca el ciclo de la vida se encuentra el otrora invencible instituto político.

Hoy, el bipartidismo del siglo XXI estará protagonizado por el PAN y MORENA, este último aparentemente fundado por Andrés Manuel López Obrador, pero en realidad salido de ese enorme laboratorio político que decidió darle cristiana sepultura a un PRI que no era eterno.

La reconfiguración del sistema político fue una decisión tomada por los poderes que dominan a México. Al mismo tiempo despedirán otros lastres como son el PRD, PANAL, PES, PVEM y MC, sometidos a la Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE), cancelándoles su registro como partido político nacional.

Los dueños del dinero y los grandes poderes fácticos acordaron (a espaldas del pueblo) la reconfiguración del sistema político mexicano, imposibilitado de continuar dando resultados ante el inmenso desorden caótico traducido a violencia incontrolable, pobreza extrema, corrupción nunca antes vista y una impunidad cuyo índice se disparó hasta en un 99.3 por ciento, de acuerdo a investigaciones de la Universidad de las Américas.

Sin embargo, pese a la cascada de cambios que supuestamente comenzará a darse en este país a partir del pasado uno de julio, son cada vez más los que afirman que las causas por las que México cayó en un abismo de perdición seguirán ahí, ilesas.

 

CAMBIAR TODO, CAMBIAR NADA

Para empezar, los síntomas de que las políticas neoliberales seguirán infligiendo un enorme daño a la nación (desde que fueron impuestas en 1982 por Miguel de la Madrid) saltan a la vista con la permanencia anunciada (por tres secretarios de AMLO) de los “gasolinazos”, el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, el Estado Mayor al cuidado del nuevo mandatario, la resistencia a legalizar la marihuana y la “aclaración” de que los militares no regresarán tan pronto a los cuarteles, aduciendo que la seguridad pública será un proceso que durará tres largos años.

A todas estas promesas de campaña que sin haber siquiera tomado posesión el nuevo titular del Poder Ejecutivo federal ya se han esfumado de la conciencia moral y política de MORENA, y cuyas convicciones pactadas por el tabasqueño con la sociedad dieron cohesión a su triunfo, se le agrega la cancelación de la venta del avión presidencial, tan cacareada por el propio López Obrador.

Ah caray, entonces se da por hecho que la esencia de casi todo el esperado cambio en el país quedará anulada, descartada, desaparecida. La pregunta es: ¿Por órdenes de quiénes?

Y ya no se diga las reformas Energética y Educativa, pues la primera será ratificada en la visita a México esta semana del secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, en tanto la segunda, los avisos de Esteban Moctezuma Barragán, casi ungido titular de la SEP, dicen claramente que el magisterio continuará bajo el “cambio” impuesto por Enrique Peña Nieto.

Todo tiene pues un tufo a que el nuevo gobierno izquierdista de la nación privilegiará los grandes negocios con el gran capital, cumpliéndose aquella perversa estrategia del “gatopardismo”, que significa “cambiar todo para que nada cambie”.

O en otras palabras, tanto se anunciaron los cambios que todo parece despejarse hacia el sentido contrario de las promesas. Haga usted de cuenta que el viejo PRI se transformó en MORENA, con la consigna de que “Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie”.

 

OBRAS EN REYNOSA Y N. LAREDO

Y mientras toda la parafernalia electoral se reacomoda, no podemos pasar por alto que las nuevas vías de comunicación de Nuevo Laredo y Reynosa con los Estados Unidos y a nivel local, mejoran la conectividad de los tamaulipecos, así como de quienes visitan estas ciudades.

Uno de estos logros es el banderazo inaugural que dio el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca al distribuidor vial de los bulevares Hidalgo y Mil Cumbres, “Puente de la Paz”, en Reynosa.

En Nuevo Laredo, el mandatario también puso en marcha la ampliación a 5 carriles del acceso al Puente “Comercio Mundial” III que conecta con Laredo, Texas, impulsando la competitividad y el comercio exterior que distingue a Tamaulipas y al propio municipio de Nuevo Laredo. A esta última obra pronto se le agregará otra inversión de 90 millones de pesos, más los 217 millones invertidos en Reynosa.

¡Excelente inicio de semana!

[email protected], @columnaorbe, columnaorbe.wordpress.com

 

Comentarios