¿Dónde quedó la bolita?

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José Inés Figueroa Vitela

 

Algunos “alcaldes electos”, la semana pasada que lo hicieron, llegaron con caras largas a recibir su constancia de mayoría.

No era lo que se esperaban.

Claro que querían ganar la elección y pensaron haber hecho el trabajo para ello, presentado los más espectaculares proyectos, puesto su mejor cara, que habían sudado la camiseta y gastado la suela tanto y más, como para merecerse todos los votos ciudadanos.

El uno de julio recibieron un balde de agua fría y a algunos de ellos, alguien se encargó de restregárselos en la cara, para que no olviden a quién le deben el cargo; otros van a enterarse de peor manera.

Esa fue la explicación que alguno de ellos dio, cuando le preguntaron por el dejo de azoro inocultable en el semblante.

Cuántos, quiénes, cómo, cuándo y dónde, es algo que ahora andan reclamando algunos partidos y actores políticos; son preguntas que eventualmente, el INE y al IETAM, para los efectos domésticos, habrán de responder y si no lo hacen, por ellos hablarán los tribunales.

Había anunciado como recursos interpuestos, respecto de la elección local, en Madero por parte del PAN, en Reynosa y Nuevo Laredo de MORENA y en el caso del PRI, ya se habían presentado los recursos en Altamira y Reynosa, pero había otros seis que ayer mismo y hoy estarían presentándose.

Se incluían al menos Cruillas, Tula, Tampico, Río Bravo, El Mante y Díaz Ordaz.

En el caso del tricolor, más que el ataque casuístico de las casillas, las impugnaciones pretendían ser de orden general a la elección, pidiendo su anulación y reposición, al calificar esta como “una elección de estado”.

Nada que no se haya escuchado antes de los partidos minoritarios respecto del partido en el gobierno.

Aunque el término de cuatro días para la presentación de impugnaciones a partir de la entrega de constancia de mayoría tenía distintas fechas de cumplimiento por las variables en el punto de referencia, ayer por la tarde ya había un corte de 15 casos radicados en el IETAM.

En Abasolo el PAN interpuso cinco recursos de inconformidad en contra de la elección de la priista YÉSICA SELVERA; de Atamira se presentaron dos recursos -de Morena y el PRI- contra la reelección de la panista ALMA LAURA AMPARÁN.

En Madero se confirmó e recurso del PAN en contra al triunfo del morenista ADRIÁN OSEGUERA KERNION y en Nuevo Laredo fueron cinco los recursos presentados: dos de parte del Independiente en contra de la coalición que abanderó la reelección de OSCAR RIVAS CUELLAR; otros dos del PRI y uno de MORENA.

El “pejepartido” también atacó la reelección de MAKI ORTIZ, abanderada por la coalición panista en Reynosa y en Cruillas fue el PRI el que atacó la elección de la panista OLGA LIDIA HERNÁNDEZ BARRIENTOS.

Eso es solo respecto de la elección de alcaldes y cabildos; falta por conocer cuántos recursos, de parte de quién y contra quién han de presentarse sobre la elección federal, de diputados y senadores, cuyos plazos van a agotarse mañana.

Hay elecciones en Tamaulipas, que ciertamente resultaron toda una sorpresa en su resultado, que todavía traen a los perdedores con tablas y capitales reconocidos, preguntándose que fue lo que sucedió, pero hay otras que ciertamente estaban perfiladas.

Más allá de las inercias de la elección nacional, en lo que se ha dado en llamar el “tsunami moreno”, así como el primer proceso electoral en el que debuta el PAN como partido en el gobierno estatal, hay particularidades ejemplares.

En el típico botón de muestra está el caso de Matamoros, donde MARIO LÓPEZ, abanderado por MORENA, ganó con su planilla la elección municipal, quedando en el segundo plano CARLOS GARCÍA, del PAN y lanzando hasta la tercera posición, al priista CHUCHÍN DE LA GARZA, alcalde en funciones, reducido en su frustrada intención reeleccionista.

En su otrora partido, el PRI, el hoy alcalde electo matamorense no tuvo mayores luces, inició la campaña prácticamente en ceros, pero al paso de esta, tramo a tramo fue remontando, de manera vertiginosa, ciertamente amparado por la figura del candidato presidencial, pero no solo por ello.

Influyó además, la encarnizada lucha entre el PRI y el PAN, de cuyos obuses también le tocó algunos, pero esa escena, común en la elección estatal y nacional, tampoco fue la que definió el destino de la elección municipal.

Elevar tal afirmación nos llevaría por necesidad a cuestionar, entonces, por qué MORENA solo ganó en seis de los 43 municipios.

MARIO imprimió el plus, le dio valor agregado a su candidatura, empezando por la fina selección de sus colaboradores en la fórmula intrínsecamente contraria a lo hecho por sus principales contrincantes.

Personajes como ALEJANDRO BRICEÑO, con un amplio en las lides financieras públicas; MIGUEL GARAY, un “viejo” periodista de amplio reconocimiento y aprecio en el gremio de la comunicación y hasta FERNANDO PÉREZ CHAPA, un joven político hecho a la vieja escuela, caballeroso y detallista, quien invirtiendo sus muy amplias sensibilidades y conocimientos en la campaña estatal de AMÉRICO VILLARREAL, no regateó esfuerzo para apoyar a su paisano.

Son solo algunos nombres-ejemplo, que marcaron diferencia en las campañas municipales de Matamoros y aportaron al triunfo de MARIO LÓPEZ, cuya primera gloria fue hacerse rodear de profesionales y dejarse ayudar por ellos, como en este espacio en su oportunidad lo comentamos.

El triunfo de “Juntos Haremos Historia” en Matamoros, consumó otros actos de justicia, como el del líder municipal petista ADOLFO IVÁN PUENTE ACOSTA, quien lleva dos décadas de talacha en la izquierda y finalmente se le hizo justicia

Aunque cuando lo instalaron en la posición sexta de la planilla -cuando jugó roles protagónicos en la coalición- hubo quien dijo que “no alcanzaría”, pensando en la plurinominal, su trabajo, constancia y lealtad ahora alcanzó, no solo para su asiento en el próximo cabildo, sino hasta para el de su hija, enlistada en la “indeseable” posición once de la planilla.

Padre e hija serán regidores, merecidamente.

Las frustraciones ahora son por otros rumbos manifiestas.

Muy lamentable, cuan condenable, la agresión verbal y amenazas sufridas por el buen amigo y editor ROGELIO RODRÍGUEZ a manos del Oficial Mayor del Ayuntamiento, LUIS GERARDO GARCÍA TOVAR.

Ciertamente, el funcionario está al servicio del pueblo, que es quien le paga su salario -nada modesto- y lo menos que se espera de su persona son insultos y amenazas; el alcalde CHUCHÍN debe tomar cartas en el asunto y brindar las garantías al comunicador en su integridad y la de los suyos, sin detrimento de aplicar la sanción a que haya lugar para con su colaborador.

Se dice que el ejercicio del poder sirve para hacer amistades, pero hay quienes, en la práctica, actúan a la inversa y en lugar de aumentar su agenda de amigos, obnubilados por la soberbia y la ambición, acaban perdiendo los aprecios que ya tenían.

En cada periodo gubernamental, hay sumas en las legiones de personajes en pena, doliéndose de lo que pudieron hacer y no hicieron, por los demás, seguros, que nunca más podrán hacerlo.

Así es la vida, no muchos experimentan en cabeza ajena.

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