Que es política

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Tito Reséndez Treviño.-

1°- Conceptos vertidos por el periodista y escritor español Ismael Álvarez de Toledo con motivo de una elección en su país y que reflejan lo que es la política y que puede ser entendible del resultado de las elecciones del pasado uno de julio, aquí en México.- El concepto que se aplica a la política tiene que ver con las ideas e ideología con que se expresan los ciudadanos, que se reúnen entre sí, para alcanzar unos determinados objetivos.

Este es uno de los muchos conceptos que acuñó Aristóteles, en su obra titulada, precisamente, “Política”.

Pero también, la forma de entender y hacer política tiene que ver con dotar al pueblo de los mecanismos necesarios para resolver los problemas que surgen en una sociedad civilizada, y que tiene que ver con la esencia misma de la organización social de los pueblos y sus ciudadanos, desde tiempos ancestrales.

La política es tan vieja como la propia humanidad. Los individuos, desde antiguo, han sentido la necesidad de organizarse en un sistema jerarquizado, que ha permitido que unos sobresalieran por encima de otros, de acuerdo a sus cualidades de liderazgo.

Pero mientras que ese tipo de sociedad elegía a sus lideres de acuerdo a cuestiones de fortaleza física o inteligencia para resolver las cuestiones cotidianas, en la actualidad, el uso de la política se emplea como un baluarte de poder unipersonal, en muchas ocasiones; y en otras, para hacer prevalecer las ideas de unos pocos, frente al interés de muchos.

La política debe entenderse, siempre, desde una perspectiva de servicio a la comunidad, pero sucede con mucha frecuencia, que la política se convierte en una herramienta para ejercer poder frente a nuestros semejantes, sin importar la resolución de los conflictos o el bienestar que debemos garantizar a los miembros de esa comunidad.

Independientemente de que existan múltiples vertientes de las teorías e ideológicas políticas, tanto de izquierdas, como de derechas, resumiendo conceptos como los que proclaman una igualdad social; en la izquierda, y el libre mercado y la propiedad privada; en la derecha, a la hora de hacer práctico el comportamiento político, poco o nada, tienen que ver estas proclamas ideológicas, frente al poder que representa la imposición de criterios económicos externos, que vulneran gravemente el desarrollo político de una sociedad, y margina a los ciudadanos, de acuerdo a la capacidad económica que individualmente representan.

Es el poder de la banca y los sistemas financieros, los que alteran y corrompen, con demasiada frecuencia, la actividad política que desarrolla una sociedad, haciendo dependientes de un sistema egoísta a las clases más desfavorecidas socialmente, y en rehenes, a los partidos políticos y a sus representantes, que ven mermadas sus capacidades de actuación en favor de los ciudadanos que representan, y permitiendo una sociedad gobernada por un sistema cuyo interés es el económico-corporativo.

Tras las recientes elecciones se comprueba que la intencionalidad de los pactos para apoyar la gobernabilidad del partido más votado, no tiene tanto que ver con la vocación de servicio a los ciudadanos, y la resolución de los problemas que tiene la sociedad, en el momento actual.

Por el contrario, lo que se trata de obtener son cuotas de poder para frenar doctrinas y proclamas de otros partidos, con el claro objetivo de aplicar el poder de las urnas, en un sólo sentido: actuar, sin la necesidad de un consenso, para ejercer el poder de forma unitaria.

De igual manera, sucede que los partidos que han obtenido, minoritariamente, participación en el Gobierno, mediante escaños, tratan de imponer sus tesis a la mayoría para hacer valer cuestiones de poder, sin actuar en favor de las necesidades que puedan beneficiar a los ciudadanos de esa comunidad.

No es de extrañar, por tanto, que los partidos que han obtenido peores resultados se enfrenten internamente a una cuestión de credibilidad de sus líderes o portavoces, abriendo con ello una brecha, que lejos de beneficiar a los ciudadanos que han apostado por esa formación política, impliquen la ruptura total dentro del partido y, con ello la desaparición de personas válidas para gestionar los recursos de todos.

Pero al fin y al cabo, errónea o acertadamente, siempre es oportuno el planteamiento de la actividad política, si se hace desde el consenso que permite la democracia.

Buen día.

 

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