Convocan a sembrar mente emprendedora

0
65
Tiempo aproximado de lectura: 2 minutos

Rogelio Rodríguez Mendoza.-

Cd. Victoria, Tam.- Las escuelas de nivel superior deben impulsar con prisa un cambio cultural entre sus alumnos para sembrarles la mentalidad de emprendedor, de manera que cuando egresen lo hagan decididos a construir un negocio, afirmó Alejandro Robledo.

El presidente de jóvenes de la Confederación Patronal de la República Mexicana, (Coparmex), en Ciudad Victoria, explicó que durante los últimos años hay mayor interés de los jóvenes por el emprendurismo, pero todavía se requiere trabajar más en ese sentido.

“No es fácil lograr un cambio de cultura porque se trata de un cambio generacional. En las universidades sigue prevaleciendo la idea de estudiar una carrera para conseguir un buen empleo por lo que son pocos los jóvenes que piensan crear un negocio”, señaló.

Por esa razón, insistió, es preciso que las escuelas de educación superior comiencen a trabajar con los estudiantes para inculcarles esa mentalidad del emprendurismo.

Además, los gobiernos deben convertirse en plataformas de apoyo a quienes quieren iniciar un negocio, quitándoles candados burocráticos en el marco regulatorio.

En Ciudad Victoria los emprendedores se han enfocado principalmente a los rubros de comercio y servicios porque es la vocación natural de la capital.

Robledo consideró en que es tiempo de que el emprendurismo despunte en Victoria y en todo el Estado, para que las nuevas generaciones construyan negocios propios.

La semana pasada, Miguel Ángel Tovar, presidente de la asociación estatal de maestros y padres de familia, denunció que en Ciudad Victoria, solamente dos de cada diez alumnos de educación básica terminan una carrera profesional, con el añadido de que la mayoría de ellos acaba trabajando como taquero, chofer de un microbús o en cualquier otra actividad informal.

“Aquí no hay empresas, no hay industrias, no hay inversionistas, por lo que la única opción para los jóvenes que terminan una carrera es desempeñar trabajos nobles y honestos como el de taqueros o choferes de un microbús. En el menos peor de los casos los muchachos se van a otras entidades del país”, indicó.