Anaya derrota a gobernadores del GOAN

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Fernando Acuña Piñeiro.-

Con el acuerdo que acaban de suscribir los grupos de Ricardo Anaya y el de los ex gobernadores liderados por el auún gobernador guanajuatense Miguel Márquez (cuyo sexenio llega a su fin en tres semanas más) parece consolidarse ya, lo que será la nueva dirigencia nacional del PAN.

El nuevo Presidente nacional sería el anayista de hueso azul, Marko Cortés, y llevaría en la Secretaría General a Héctor Larios, del grupo de los ex mandatarios estatales.

De esta forma, Anaya les está ganando la partida a los gobernadores del llamado GOAN, donde se encuentra el tamaulipeco García Cabeza de Vaca. Este grupo, es integrado por siete mandatarios estatales, entre los que se encuentran los cinco que tendrán elecciones, el dos de junio del 2019.

Para nadie es desconocido el desplegado publicado por siete gobernadores, en el que, antes de la elección presidencial, ya habían abandonado al candidato Anaya. Y se declaraban listos para colaborar, con AMLO. Son los mandatarios estatales, a los cuales Anaya hizo alusión, en una encerrona con panistas de Guanajuato, donde advierte de un grupo que después de las elecciones, “buscará hacerse a la mala del PAN”, y que son gente que carece de principios.

Un dato adicional, es que el ex gobernador poblano Rafael Moreno Valle no llegará a la Secretaría General del PAN. Un cuarto grupo, donde se encuentran los calderonistas, liderados por Roberto Gil Zuarth, también quedaría fuera de la jugada.

 

NO SE HAGAN BOLAS, VA ENRIQUE

El pasado 25 de abril, a raíz del nombramiento de Enrique Cárdenas del Avellano como Delegado de Gobernación en la región noreste, escribí lo siguiente:

“Enrique es un tamaulipeco que no hace política de mentiritas, ni de simulación. Creo que lo eligieron por su probada lealtad a las instituciones del gobierno peñista, pero ante todo por su calidad de agente libre y sin mancha, en un tiempo en que el priismo luce muy desgastado”.

Para quienes no entienden de lecturas políticas, hacia el interior del PRI tamaulipeco, les vamos a dar una interesante pista: ¿Quién es el que colocó al ingeniero Enrique Cárdenas del Avellano en la importante oficina de la Secretaría de Gobernación? No es cualquier mano la que interviene en estos estratégicos asuntos. Resulta lógico que si ECA fue de los pocos, por no decir el único que alzó su voz hasta las más altas esferas nacionales, cuestionando con suficientes agallas y principios, el pésimo trabajo del “Clavillazo” en el CEN del PRI (entuerto corregido por el candidato presidencial José Antonio Meade), hoy desde las alturas tricolores, se le vea con confianza y respeto.

De llegar Enrique Cárdenas a la Presidencia estatal del PRI, su arribo estaría marcando el final de las camarillas que tanto daño le han hecho al Revolucionario Institucional, una de ellas, seguramente la más perniciosa, la comandada por Sergio el Checo Guajardo Maldonado. Su designación desde el CEN del PRI, previo visto bueno de Gobernación y de Los Pinos, podría cambiar diametralmente la actual relación de sometimiento del tricolor estatal, hacia el PAN gobierno.

Pero esto sería apenas la punta del iceberg, pues es muy probable que el nuevo dirigente promueva en su momento una reconstrucción en serio, con el propósito de poner en orden la casa priista, y arreglar el tiradero que le heredaron, Checo y sus secuaces.

No se trata tampoco de quemar brujas en la hoguera, al estilo de la Santa Inquisición o del llamado Comité de Salvación Pública y la implacable guillotina, en la época de la revolución francesa. Por lo que hemos escuchado, de llegar ECA al PRI, el objetivo central sería el de devolverle a las bases militantes, la dignidad perdida, así como también hacer de la inclusión y del trabajo en equipo, la principal divisa.

Todo lo anterior, de cara a la elección del 2019, donde el PRI podría jugar un importante papel de partido bisagra, ante MORENA y el PAN, los dos protagonistas que pelearán en el ring tamaulipeco por la mayoría del Poder Legislativo. En este caso, los obradoristas van con la mira de arrebatarle al cabecismo, su principal instrumento de validación y fuerza política. Mientras que el PAN hará lo propio, por mantenerse en el poder de manera soberana, y sin exponerse a ser acotados, ya desde ahora por el Movimiento de Regeneración Nacional.

Pero, para efectos de reflexión y de razonamiento, la pregunta sería: ¿Por qué Enrique? He aquí algunos factores que arrojan luz, sobre los motivos que llevarían al empresario y político a la cúpula del PRI en nuestro estado. En primer lugar, es dueño de cierto poder económico y ello es garantía de que no llega al partido a ver que se lleva o a ver que se roba, como lo hicieron sus antecesores inmediatos.

ECA es respetado no solo por el priismo en Tamaulipas, y a nivel nacional, como dueño de una hoja impecable de servicio. Lo más importante en términos de contrapeso político, es que los inquilinos de palacio y los integrantes de la cúpula cabecista en el estado, se expresan de él con respeto. En pocas palabras, Enrique no sería un empleado de palacio, sino un actor político, con el cual se podrá dialogar en una relación de iguales, pero no postrándolo de rodillas, como ahora ocurre con los que están al frente del partido.

Por cierto, el Delegado Regional de Gobernación ECA, participó en la gira que realizó hoy por esa ciudad, Enrique Peña Nieto, en lo que fue una de sus últimas visitas a nuestro estado, portando la investidura presidencial.

Peña Nieto estuvo el pasado fin de semana en Reynosa, donde por cierto el Presidente sufrió una escena bochornosa, al caerse cuando intentaba subirse a una silla, para saludar a la gente.

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