Comunicación libre

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Mariano Báez Aguilar.-

La libertad de expresión, en la sociedad contemporánea, no ha sido la regla sino la excepción. A menudo se escatima, se limita, se violenta. Por eso es tan preciada, y por eso es vital defenderla, hasta las últimas consecuencias. Es compromiso de los hombres libres, de hoy y siempre. Compromiso nuestro, de todos los mexicanos.

El concepto de la libertad de expresión nació con la ilustración, la defensa de los derechos naturales y de la confianza en el raciocinio del hombre. Esta doctrina sentó las bases para el desarrollo de una prensa privada, acostumbrada a publicar y criticar libremente. Y para el concepto de un “mercado libre de ideas”, en el cual el público podría seleccionar con entera libertad lo que considera recto y verdadero.

Paulatinamente, la relación entre los medios de comunicación y el Estado se invirtió: del tutelaje, en que los medios debían su existencia a la tolerancia del Estado, y tenían que rendirle pleitesía, al nuevo papel de “representantes de la opinión pública”, encargados de vigilar al Gobierno. A su ya reconocida autonomía de acción se añadió un componente crucial: una mayor responsabilidad de sus actos.

Desde entonces, los medios de comunicación han reducido los tiempos y las distancias. Nuestro mundo es ahora, como lo pronosticó Marshall MacLuhan, una pequeña “aldea global”. Esta contracción de espacios y tiempos reduce el poder del Estado. Ahora, la red mundial de comunicaciones incrementa la susceptibilidad de muchos gobiernos a la penetración e influencia de información procedente del exterior.

Este fenómeno, que se originó con las emisoras de televisión, aumenta ahora con el impacto multidimensional de los satélites, las computadoras, las teleimpresoras, los sistemas por cable interactivo y las emisoras terrestres. Esto se complica con los nuevos espacios cibernéticos que explora el periodismo “online”, que a escala mundial encabeza Internet, y que hace pensar que las nuevas generaciones que han crecido con el nintendo descartarán la prensa escrita por obsoleta, lo que obligaría a redefinir el quehacer del periodismo en el futuro.

El sistema de nuevos medios de comunicación a escala mundial “ha pasado a ser la herramienta principal de la revolución en el cambiante mundo de nuestros días”, como señala Alvin Teffer. Por ello, el ritmo y las dimensiones del cambio demandan una nueva clase de sistema de información, que puede canalizar y estabilizar los efectos de demostración de los flujos informativos: que informe y no desinforme; que guía y no especule; que sea veraz y no sensacionalista.

Un sistema de información que proporcione opciones, establezca prioridades sociales y proponga opciones objetivas, para una sociedad ávida de convencimiento, pero susceptible de espasmo de pánico ocasionados por la desorientación, el desconcierto o el temor.

A medida que se diluye el poder de las redes centrales, se genera a escala mundial un desplazamiento de las corrientes de información, una descentralización de las comunicaciones y una proliferación de los medios informativos y de comunicación alterna. Esta descentralización de las comunicaciones conduce, a su vez, a la descentralización del proceso de tomas de decisiones y, evidentemente, hacia la democracia.

Esta, sin embargo, no representa una inspiración política que pueda imponerse por decreto. Es, en esencia, la búsqueda del consenso. Los sistemas democráticos descansan en el reconocimiento de la diversidad ideológica entre los miembros que conforman una sociedad, y de la libertad de estos para pensar, decir, actuar y comunicar. Su eficacia radica en la capacidad para integrar  los más diversos puntos de vista en la toma de decisiones. Hasta hace poco tiempo, esto era tarea casi imposible para los gobiernos.

Hoy, sin embargo, es función cotidiana y permanente gracias a los medios masivos de comunicación.

Por ello, en México concebimos a la libertad de prensa como se concibe la libertad. Como un derecho natural traducido en conquista, en lucha, en sueño y en razón de vivir. Como una necesidad vital; como un ejercicio profesional que busca la transparencia del quehacer de todos los sectores de la comunidad.

En México, en 1995, el mexicano más humilde tiene una mayor cantidad de información a su alcance que la que poseía el general Díaz en 1900. La televisión, la radio, el cine, las videocasetera, las computadoras y los satélites han hecho posible una especie de “pedagogía electrónica interactiva”, que permite un importante proceso de retroalimentación entre pueblo y Gobierno. Esta función se ha incorporado a los esfuerzos de estado para lograr la participación del pueblo como autoridad máxima del sistema  democrático.

En México contamos con medios de comunicación capaces de lograrlo. Profesionales, conscientes de su libertad, creativos, plurales y demandantes. Correspondientes a las nuevas características de la sociedad mexicana. Esto ya ha contribuido, sin duda a mejorar las relaciones políticas, económicas y sociales entre los diferentes sectores de la comunidad, y a perfeccionar nuestra vida democrática.

La función de los medios de comunicación está implicada a la diaria tarea de gobernar. Consiste en informar con objetividad, con respeto a la legalidad, a la dignidad del Gobierno como máxima institución de la República y a la de todos los mexicanos sin distinción.

La libertad de expresión consolida el sistema mexicano, y no se elimina, como pretenden algunos. Es función de la crítica, y de los medios de comunicación, perfeccionarlo, no destruirlo. Son medios, no de coadaptación de voluntades, sino de fortalecimiento de espíritus libres y creativos.

La libertad de expresión es requisito indispensable de la sociedad y el Gobierno democrático que estamos creando día a día, con los esfuerzos del pueblo mexicano. La democracia no se construye en los extremos, ni en la obstinación de los defensores a la ultranza del Gobierno, ni en la crítica destructiva que provoca el desconcierto y la parálisis. Se construye en el consenso y la concertación. Aunar voluntades y no dividir a la nación mexicana.

 

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