Las Quintas Badillo y Gárate

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Quien también fue víctima del “embrujo” de Chucha fue el Cronista de Victoria, Francisco Ramos Aguirre; nos reveló que también le tocaron besos y abrazos de este personaje entrañable de la Capital.
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Francisco Ramos Aguirre.-

Desde mediados del siglo XIX, el sur poniente de Ciudad Victoria representó uno de los ecosistemas naturales de mayor importancia. Gracias a estas características, rápidamente atrajo la atención de los pobladores más prósperos, quienes construyeron sus residencias campestres. Tan agradable era el ambiente que se respiraba en ese sector, que en 1898 el ingeniero Eulalio Rodríguez Badillo, inició los trabajos para levantar una enorme casona, inaugurada en 1902. Desde entonces, se convirtió en uno de los edificios representativos de la arquitectura del porfiriato, enmarcado por el Paseo Méndez, Avenida 17, Quinta del Olvido y Casa del Campesino.

Badillo, era originario de la capital del país. En 1882, obtuvo el título de ingeniero agrónomo y veterinario en la Escuela Nacional de Agricultura de San Jacinto. Probablemente llegó a la Capital tamaulipeca, atraído por la bonanza económica de las haciendas, o por invitación expresa del gobernador ingeniero Alejandro Prieto. Vale mencionar que Prieto, Badillo y José Duvallón, Director de Obras Públicas del Estado con Guadalupe Mainero, eran egresados de la misma escuela. En Victoria contrajo matrimonio con la señorita Guadalupe Aregüllín, de origen español, quien falleció en 1904. El matrimonio procreó a Gertrudis «Tulita» Badillo Aregüllín (1898-1990), quien se casó con el licenciado Benito Juárez Ochoa, ex diputado federal y senador. La casona fue heredada por el ingeniero civil y físico matemático Benito Eulalio Juárez Badillo (1926), quien la vendió a Octavio González Cervantes, actual propietario.

La mansión de dos plantas, forma parte del patrimonio histórico de Tamaulipas. Fue construida de sillar, vigas de madera, escalera, cornisa, balcones con barandales de fierro fundido estilo porfiriano, una noria, dos piletas para el riego del huerto, arcos interiores, piso de madera, algunas bardas de piedra una sección de techos de palma, amplios jardines y una placa metálica donde se lee: Quinta E. R. Badillo 1902. Está ubicada en la esquina norponiente de la calle 18 Rosales. En su interior se aprecian los vestigios del uso del terreno en otra época, cuando sus moradores disfrutaban de una huerta con abundantes árboles frutales: mangos, aguacates, paguas, limones, plátanos, uvas, anonas, naranjos, guayabas, higueras y todo cuanto la naturaleza ofrecía. Tenían sus propias gallinas, atendidas por Hermenegildo Yépez Porras.

En 1901, Badillo fue candidato a síndico del Ayuntamiento de Victoria, durante la postulación de Juan Guerrero. Gracias a sus conocimientos de topografía, hacia 1904 varios hacendados y compañías mineras contrataron sus servicios profesionales, para trabajos, deslindes y medición de terrenos en diferentes partes del estado. Por ejemplo Bernardo Zorrilla, propietario de las haciendas El Huizachal de Llera y Las Pilas de Tula.

Inicialmente la propiedad abarcaba casi una manzana, que colindaba únicamente con la residencia de la familia Santoyo, en la esquina 19 Rosales. Al paso del tiempo, sus herederos decidieron fraccionar el terreno donde se construyeron otras residencias. Vale decir que don Eulalio adquirió numerosos predios urbanos, en diferentes partes de la ciudad. Por ejemplo, uno en el 18 Hidalgo, acera norponiente, otro en 13 entre Juárez e Hidalgo, enfrente de la ORT. Eulalio R. Badillo, falleció en 1905 en la Capital tamaulipeca, víctima de tuberculosis. Tenía 34 años de edad. La familia conserva los planos de una de las etapas de construcción de la Iglesia del Refugio.

 

LA QUINTA GÁRATE

Comprendía la manzana entre las calles 20 y 21 Doblado y Méndez, por el rumbo del Hospital Civil. Era propiedad del general Raúl Gárate Legleú, quien probablemente adquirió el terreno y construyó el inmueble cuando fue gobernador militar de Tamaulipas -1915-1916-. Sobre el predio, existen evidencias al menos desde 1918. En 1929 el peluquero Rodrigo Ibarra, probablemente encargado de vigilar la residencia, ocupaba una de sus habitaciones. Durante varios años fue utilizada como finca campestre o veraniega de la familia Gárate Caballero. Por sus actividades en la milicia, radicó la mayor parte de su vida en la Ciudad de México, donde se desempeñó de Senador de la República, Inspector General de Policía en la capital del país y subsecretario de la Defensa Nacional.

De acuerdo al periódico: El FiFi, en febrero de 1921 a los pocos días que el general César López de Lara, tomara posesión del Gobierno del Estado, un grupo de simpatizantes le ofreció una merienda en la Quinta Gárate, donde estuvieron algunos de los integrantes de los poderes Legislativo y Judicial. De igual manera asistieron a este convivio campestre: el General Arnulfo R. Gómez, Carlos Núñez de Cáceres, Benito Haces, Bernardo Zorrilla, Ascención Gil y el doctor Raúl Manautou.

En 1949, cuando Gárate era gobernador de Tamaulipas, la quinta fue habilitada como La Casa Amiga de la Obrera. A finales de la década de los 60, se convirtió en Jardín de Niños y después Asilo de Ancianos, administrado por el DIF estatal, convirtiéndose en Casa del Adulto Mayor. Probablemente también comprendía parte del predio donde funcionó la primera escuela de enfermería de la UAT. En lo que respecta al inmueble de la Casa del Adulto Mayor, todavía conserva parte de su arquitectura original. En la parte alta del exterior de la capilla, se localiza un medallón con las iniciales de Herlinda Caballero, esposa del general Gárate.

 

 

 

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