Tiempo aproximado de lectura: 1 minuto

Houston, Texas. – “Dios, prepara mi carroza de oro que voy para allá”, fueron las últimas palabras del mexicano Roberto Moreno Ramos, antes de recibir la inyección letal que acabo con su vida en Texas.

Moreno Ramos estaba acusado por asesinar a su esposa y dos hijos usando un martillo.

Pese a que la defensa presentó de última hora una apelación que retrasaría la ejecución para llevar el caso a un tribunal de justicia, el miércoles en la noche se llevó a cabo la ejecución.

La condena se cumplió dentro de la Unidad Carcelaria Walls, en Huntsville, Texas.

Moreno, originario de Oaxaca había sido condenado a pena de muerte en 1993 por el asesinato de su familia.

Los hechos sucedieron el 7 de febrero de 1992. Tres días después, se casó con otra mujer.

Varias semanas luego del asesinato, los cuerpos de las tres víctimas fueron encontrados enterrados en el baño de la vivienda donde residía la familia.

Tras la ejecución, el cuerpo de Moreno Ramos será incinerado en Houston y sus restos trasladados a California, lugar donde serán entregados a su hijo y hermana.

Como ya es costumbre, el gobierno de México condenó la ejecución en Texas del connacional, ya que considera la pena de muerte una de las violaciones más esenciales de los derechos humanos, además de que expresó “su más sentido pésame a los familiares del señor Ramos Moreno”.

Con Información de: Excelsior 

Comentarios