Miguel y Miguel en el sur

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Eleazar Ávila.-

Conforme avanzan las semanas, los partidos políticos tendrán que definir quiénes serán sus mejores hombres, mujeres y demonios para representarles, primero en la contienda electoral, y de ganar en el Congreso de Tamaulipas, donde estará en juego la gobernabilidad de la entidad.

Es más, hoy pensamos, que muchos de los que están no van a repetir. Porque saben que van a perder, o porque no reúnen las características mínimas para ganar una elección.

Vamos por partes. En el PRI ya sabemos que “están fritos” y que la estrategia es sacar grandes resultados en segundos y terceros lugares para lograr ingresos proporcionales a los votos y registro.

Llegar con una plantilla de plurinominales de las que seguras están, el espacio de la dirigente del CDE del PRI. Lo demás dependerá de negociaciones, de caprichos, de empujones, de chantajes.

Es decir, nada nuevo, además de la correlación de los grupos políticos en cada municipio. Así es el tema del PRI; va una mujer, un hombre y así hasta definir una lista que, si les va bien, pueden tener seis espacios.

Luego revisemos a Morena, un movimiento ecléctico que tiene todo por ganar. Tienen todos los besos y tortazos posibles para lograr sus objetivos. Autoridad federal, ofrecimientos de grandeza para Tamaulipas, la frontera y un bono vigente en el Poder Ejecutivo con Andrés Manuel López Obrador.

De norte a sur de la entidad, tiene en construcción una base social que, para esa fecha, recibirán parabienes económicos. El desarrollo en la zona norte estará potenciado y, por eso, ahí los nombres son importantes, pero no necesariamente con récord beisbolero de 300.

Luego están los del PAN, donde ahí sí, los jefes de este partido deben hacer una revisión donde ponderen la calidad, el trabajo, la currícula profesional, el compromiso y la experiencia.

Por eso es que muchos que ya están en el Congreso, insisto, no deberían repetir. Fueron diputados locales con la bola de progreso electoral del hoy gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, pero no por méritos propios.

Es más, conozco a muchos que jamás en su vida podrían hablar de éxito en sus carreras políticas, sin las bujías que el PAN tuvo en la campaña del 2016. Lo saben en Acción Nacional, como también deberían saber que repetir cuadros sin experiencia es de alto riesgo.

Colocar en la papeleta a los que sean, por ocurrencia, ya no va. No, porque Morena está echado para adelante, porque el PRI, si bien busca dividir el voto de AMLO, no sabemos cómo se van a negociar las cosas desde México.

En todo caso, si el PAN tiene alianza de facto con el PRI en algunas zonas, o si se amarra con el Partido Verde Ecologista, las cosas serían distintas, pero tampoco se deben confiar.

Simple: El PAN tiene que agarrar persona por persona y decidir, para conocer, si esta vez los que están en el Congreso son desechables. Si le aportan, si suman o si estorban.

Veamos un caso muy objetivo. Altamira, donde las posibilidades de tener a Miguel Ángel Gómez Orta es un caso de futuro éxito, los motivos igualmente sencillos. Es un hombre que está haciendo la tarea en dos bandas.

El cumplimiento con el gobierno de Tamaulipas, del que es representante en el sur y el trabajo de empatía social con la zona que le correspondería, es decir, Altamira y Aldama, donde seguramente G1 guardará a Ciro Hernández, legislador por el distrito 18, un personaje de muchos pecados.

Que fue priista es secundario, todos tienen el derecho de hacer política con la marca que mejor les de garantías de éxito. El problema con Ciro es que se la toma a juego y por si fuera poco, en 2018 amagó abiertamente con jugar con Morena a través del PES.

Cuando hizo sus cuentas, dejó colgados de la brocha a muchos de sus seguidores, que le vieron poco serio. Que un día despotricaba contra el sistema estatal y al día siguiente se lavaba las manos en agua bendita… azul.

Por eso es que el avance en territorio de Miguel Gómez va sin problemas. Le ha demostrado al PAN que es un hombre agradecido y al Gobernador lealtad. Por eso, además, la deducción es sencilla, el distrito 18 es para él.

Y ya que hablamos de Miguel, en el caso de Miguel Manzur Nader ex diputado local del PRI, tal parece que está decidido por un regreso triunfante. Tiene meses sin soltar las bases sociales de Tampico y aun cuando tiene una marca, su posición para muchos es cada vez más independiente.

Si lo ven con otro partido, ni se enojen, que la culpa la tienen en cierto bulevar de Victoria.

OTROSI.- Oye Cu-cú papá se fue, prende la luz que tengo miedo.

18 pendientes…

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