‘Estocada’ al campo

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Rogelio Rodríguez Mendoza.-

Cd. Victoria, Tam.-
El riesgo de que detone un nuevo conflicto campesino en Tamaulipas escaló este lunes, al trascender que el Gobierno federal dejará fuera del subsidio para comercialización de la cosecha de sorgo y maíz a cerca de 16 mil productores de la zona norte.

El presidente de la Unión Regional Agrícola del Norte (URAN), Agustín Hernández Cardona, explicó que oficialmente no han recibido comunicación sobre las reglas de operación, pero les filtraron una copia del anteproyecto y eso ha generado preocupación y enojo entre los agricultores.

De acuerdo a ese anteproyecto, a partir del presente año solamente recibirán el apoyo complementario del ingreso objetivo, productores que tengan hasta 30 hectáreas de riego y 60 hectáreas de temporal.

“Las reglas de operación establecerán que para recibir el apoyo complementario del ingreso objetivo solo se apoyará la cosecha que se obtenga en 30 hectáreas o menos, tratándose de riego, y en 60 o menos cuando sea de temporal”, detalló.

Pero además hay otra condicionante: cuando un agricultor tenga, en posesión o en propiedad, más de 50 hectáreas de riego, o más de cien de temporal, quedará automáticamente excluido del apoyo.

“Quienes estén en esa hipótesis no recibirán apoyos ni para 30 hectáreas en riego ni para 60 en temporal. Sencillamente quedarán fuera del programa”, indicó.

Hernández dijo que, de acuerdo con estimaciones hechas este lunes, las reglas de operación dejarán fuera del programa al 70 por ciento de los 23 mil 291 agricultores de la zona norte, que sumarian poco más de 16 mil.

“Lo que sí queremos dejar claro es que no vamos a aceptar por nada estas reglas de operación. Las organizaciones de Tamaulipas estamos gestionando una reunión con el Secretario de Agricultura para tratar de negociar el proyecto, de manera que no nos perjudiquen. Pero si no hay respuesta vamos a tener que tomar medidas extremas”, mencionó.

Explicó que dejar a los productores fuera del apoyo complementario del ingreso objetivo los obligará a dejar la actividad, porque no recuperarían ni siquiera el costo de inversión, toda vez que el precio del sorgo se rige por el mercado internacional.

El ingreso objetivo es una figura a través de la cual el Gobierno federal fija un precio mínimo para la tonelada de sorgo y maíz

Cuando el precio en el mercado es por debajo del ingreso objetivo, la Federación apoya al productor otorgándole la diferencia entre uno y otro.

Actualmente el ingreso objetivo para la tonelada de sorgo es de tres mil 564 pesos la tonelada, y para la de maíz de tres mil 960 pesos. En caso de que el precio internacional fuera menor al ingreso objetivo, el Gobierno pagaría la diferencia al agricultor.

Sin embargo, bajo las nuevas reglas de operación, siete de cada diez productores de Tamaulipas quedarían fuera de ese programa.

“Si esto se consuma nos llevará a la quiebra. Por eso queremos movernos antes de que se aprueben las reglas de operación”, señaló el dirigente de la URAN.

Cabe señalar que, la semana pasada, Rogelio Ortiz Moreno, presidente de la organización “Campesinos Unidos”, del municipio de San Fernando, puso un ultimátum al Gobierno federal, para que resuelva favorablemente, a más tardar el 16 de febrero próximo, las demandas de los agricultores en relación a la mejora de los programas de subsidio al campo.

“Ya le dijimos a ‘JR’ (José Ramón Gómez Leal) y al diputado federal Héctor Villegas que si no hay respuesta favorable para el 16 próximo, a chin…a su m… las carreteras. Las vamos a tomar de nuevo. Ya estuvo bueno de tantas chin… Aquí el pueblo es el que manda”, dijo.

Algunas de las principales demandas de los productores de Tamaulipas son:

1.- Que se garantice un precio mínimo de 5 mil pesos para la tonelada de sorgo, porque los 3,500 pesos que cuesta actualmente son insuficientes para la subsistencia de los productores.

2.- El pago por parte del Gobierno del cien por ciento de las pólizas de cobertura en el programa de Agricultura por Contrato. El año pasado, el Gobierno federal pagaba el 75 por ciento del costo y el productor el otro 25 por ciento, pero este año determinó que el pago fuera a partes iguales.

3.- Que la superficie mínima subsidiable a través de Proagro (antes Procampo) sea de 30 hectáreas y no de 20, porque de lo contrario se afecta a más del 70 por ciento de los productores.

4.- Que el subsidio al seguro agrícola siga siendo del 60 por ciento por parte del Gobierno y que el otro 40 por ciento lo pague el productor, porque bajo las nuevas reglas de operación para el 2019, se pretende que el agricultor cubra el 74 por ciento del costo.