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México, 20 Feb (Notimex).- La interacción de las partículas de viento solar con los electrones en la superficie de la Luna podría ayudar a los futuros exploradores lunares a producir agua o combustible para cohetes.

La nueva investigación de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) reveló que la corriente de partículas cargadas o viento solar enriquece la superficie del satélite natural de la Tierra con ingredientes que podrían producir el líquido.

Mediante un programa de computadora, los científicos del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, simularon la química desarrollada cuando el viento solar sopla sobre la superficie de la Luna.

El estudio arrojó que conforme el Sol enviaba protones a la Luna, esas partículas interactuaron con los electrones en la superficie lunar, para formar átomos de hidrógeno.

“Cada roca tiene el potencial de producir agua, especialmente después de ser irradiada por el viento solar”, señaló el físico, William M. Farrell.

La agencia espacial estadounidense indicó que la formación de dichos átomos y compuestos en la Luna sigue siendo una interrogante.

A pesar de que es posible que los impactos de meteoros inicien las reacciones químicas, varios científicos piensan en el viento solar como principal impulsor.

“De investigaciones anteriores, sabemos cuánto hidrógeno proviene del viento solar, también sabemos cuánto hay en la atmósfera muy delgada de la Luna y tenemos mediciones de hidroxilo en la superficie”, dijo el líder de la investigación, James Tucker.

El equipo científico concluyó que el hidrógeno acumula energía en las regiones más cálidas, como el ecuador de la Luna, pues los átomos de hidrógeno depositados allí se energizan y expulsan los gases de la superficie a la exosfera.

Los resultados destacaron que al parecer se acumula más hidrógeno en la superficie más fría cerca de los polos, porque hay menos radiación solar y se reduce la emisión de gases.

La simulación mostró que conforme el viento solar golpea la superficie de la Luna, rompe los enlaces entre los átomos de silicio, hierro y oxígeno que constituyen la mayor parte del suelo del satélite.

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