Día de la Bandera

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Alicia Caballero Galindo.-

Amar a la Patria que nos vio nacer y enorgullecernos de lo que somos, constituyen el denominador común que nos une. Nuestra Bandera Nacional, es el compendio de la historia, el presente que estamos escribiendo y el futuro que han de escribir los que nos preceden.

 

Desde que estalló la Independencia de México, una imagen religiosa de la Virgen de Guadalupe fue la primera Bandera mexicana; bajo su sombra se aglutinaron conciencias y corazones para luchar por la libertad de esta tierra nuestra. José María Morelos y Pavón se cobija bajo la sombra de una bandera con los colores de la Virgen María, y en sus Sentimientos de la Nación decreta la religión católica como la religión nacional. Con el paso del tiempo y las circunstancias políticas, el Lábaro Patrio fue variando siguiendo el ritmo de la historia su tiempo y los cambios políticos. Todo pueblo, requiere de una bandera que represente su libertad o la lucha por alcanzarla.

Fue el Ejército Trigarante que usara por primera vez el blanco, el verde y rojo de la Bandera en bandas diagonales y en distinto orden. El dos de noviembre de 1821, Agustín de Iturbide oficializa la Bandera nacional con los tres colores que perduran hasta la fecha en franjas verticales y con un águila devorando una serpiente de frente con las alas abiertas y una corona que simbolizaba su imperio, este pendón prevaleció hasta la abolición del imperio en 1823. La Bandera Nacional, a la caída del imperio, estuvo a disposición del Congreso Contribuyente que removió la corona imperial y agregó las ramas de encino y olivo hasta ahora presentes en el Escudo Nacional. El General Porfirio Díaz durante su mandato como presidente de México, ordenó que el águila apareciera de frente y con las alas extendidas; Carranza, por su parte, designó la posición en perfil izquierdo y conservando las características originales acuñadas por los mexicas en la leyenda sobre la fundación de Tenochtitlan.

Nuestra Bandera, tal como se le conoce, fue adoptada por decreto el 16 de septiembre de 1968, y confirmada por la ley el 24 de febrero de 1984. Se cree que uno de los motivos para el rediseño definitivo de la Bandera fue el papel de México como anfitrión de los XIX Juegos Olímpicos a celebrarse en el país, además de su similitud con la Bandera italiana por utilizar la misma triada de colores.

Rendir honores a La enseña Nacional, es recordar el esfuerzo heroico de mucha gente que ofrendó su vida y sus sueños por la visión de una patria libre. Es importante cultivar en los hogares y las escuelas, el sentimiento de respeto e identidad que se encuentran dimensionados en nuestra bandera y fortalecer la hermosa costumbre de rendir tributo a la historia representada en este símbolo, con gran respeto porque representa nuestras raíces, el presente y el futuro de la nación.

Respetar el protocolo de los Honores a la Bandera, es un deber cívico que tendrá que ser cuidado y practicado por todas las instituciones educativas y las dependencias oficiales. Es lamentable que con los cambios de días libres en el calendario que no coinciden con las celebraciones, poco a poco se va perdiendo el fervor patrio y reconocimiento a los valores de identidad. Eso es peligroso porque un pueblo que ni tiene arraigo nacional ni sentido, ni orgullo de SER, es fácilmente manejable por intereses ajenos. Si a esas tristes circunstancias agregamos el desconocimiento de nuestra historia por una deficiente información en las escuelas sobre nuestro pasado, la poca importancia que se da al Civismo, el problema se torna grave y preocupante, porque la ignorancia y la penetración extranjera de costumbres, vuelve vulnerable a una nación.

Revivamos el orgullo de ser mexicanos con un patriotismo auténtico que debemos manifestar positivamente con preparación, superación personal, conciencia cívica solidaridad con nuestro pueblo, educando en los hogares y las escuelas a quienes escribirán la historia del mañana. Escribamos hoy, nosotros, la historia de todos los días, haciendo lo que nos corresponde para enseñar con el ejemplo. Amar a México los 365 días del año creciendo siempre para ser mejores seres humanos, y conformar una sociedad saludable física, metal y espiritualmente.

Les comparto un poema que escribí hace ya más de 20 años.

 

ANTE LA BANDERA MEXICANA

Ante tu bandera, mexicano

¡Levántate !

¡Inflama tu pecho !

yergue orgulloso la testa

y escucha fluir dentro del cuerpo

la herencia bravía de tu sangre.

Aprende a mirar tras sus colores

el doloroso nacer de nuestra estirpe

el coraje, los ideales

la esperanza……

de tantas manos que con orgullo sin par

enarbolaron el pendón de nuestra Patria.

En tiempos de opresión y de oprobios

fue tu imagen que mantuvo el sino

de un pueblo indómito,

¡Invencible !

que en lucha constante por su libertad

fue forjador de su destino.

Bajo el fiero fragor de las batallas

diste a los hombres la templanza, el brío

cuando el flaquear de sus fuerzas fue inminente

como la cegadora luz de un rayo

surge impasible

el espíritu de triunfo.

¡Cómo tiembla de rabia nuestra Historia!

cuando otra insignia nuestro cielo profanara

y otros hombres ajenos a la Patria

con otras leyes y otros credos

el orgullo de tu raza pisotearan.

Mas enhiesta, irguióse mi bandera

a sus pies rodaron mil cabezas

doblegóse un águila extranjera

y hoy su sombra cobija

¡Poderosa!

una tierra libre y soberana

¡Compatriota !

¡Levántate ante tu bandera !

El tiempo de lucha tenaz aun no cesa,

la Patria te reclama ahora y siempre

mas ya no tu sangre que otrora derramaras

sino el poder de tu trabajo y tu intelecto.

No permitas jamás que otros cantares

ajenos a los ecos de tu Historia,

se aniden en tu pecho,

nublen tu memoria.

Cual sierpes venenosas murmuren en tu oído

las voces de otros héroes que aquí son ¡ nada !

¡Bandera Mexicana !

¡Yérguete orgullosa !

Con fuego esplendoroso escribe en el arcano

que son grandes tus colores y tu escudo

porque en cada corazón de mexicano

arde perenne la antorcha de la libertad.

 

 

 

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