Adicción al poder

0
32
Tiempo aproximado de lectura: 2 minutos

Tito Reséndez Treviño.-

¿Qué pasa cuando el poder político considera a las personas como súbditos acríticos y dóciles, el poder económico convierte a las personas en consumidores adictos, y el poder mediático manipula a las personas para que satisfagan el control indebido…?

 

1°- DE PODER, DINERO Y OTRAS ADICCIONES.- El “tecno sistema”, nos dice Alejandro Llano es un conglomerado político-económico-mediático… integrado básicamente por el Estado, el mercado y los medios de comunicación social… Según Llano, el carácter negativo del tecno sistema que se ha implantado sobre gran parte del mundo y rige a millones de personas, reside en su “carácter mecánico y funcionalista”, en el “consumismo y la tecnocracia”.

Giovanni Sartori denuncia con vehemencia la manipulación que ejercen los medios informativos sobre las personas para inducirlos a ser dóciles súbditos de la “videocracia”: el “video-niño” obedece las órdenes que se traducen en votos a favor de políticos clientes de las empresas televisivas, en gran parte porque es incapaz de pensar, decidir y actuar libremente (Homo videns, Editorial Taurus, México, 1997).

Hoy en día las industrias del entretenimiento global imponen ideas, valores y estilos de vida sobre miles de millones de personas en una “batalla cultural” que describe Frederick Martel como un intento para controlar “las palabras, las imágenes y los sueños”.

Y es quizá en la manipulación política, económica y mediática, donde encontramos un ambiente favorable a la proliferación de adicciones que aquejan a la sociedad del siglo XXI

2°- DEFINICIÓN.- La Real academia de la Lengua habla de una adicción como un hábito de quien se deja dominar por el uso de alguna o algunas drogas tóxicas, o por la afición desmedida a ciertos juegos o bien habla de una afición muy grande a algo.

Extendiendo el sentido expuesto, la adicción puede ser ese hábito de quien se deja dominar por algo que es superior a la persona que lo padece. Inteligencia y voluntad quedan nubladas frente al impulso irresistible y arrollador de quien es dominado por el objeto de su adicción. Puede ser una droga, o bebidas alcohólicas, o la moda, o el juego, o el peligro, o la violencia, o la tecnología, o los objetos de lujo, o la fama…

Estado, Mercado y medios de comunicación social son importantes y necesarios, pero sólo se justifican en el marco de una sociedad de personas libres, que con inteligencia y voluntad son capaces de vivir según sus convicciones, sueños y aspiraciones legítimas y auténticas. Las adicciones son el resultado de desequilibrios personales y sociales, de afectaciones, limitaciones, reducciones en las condiciones materiales y espirituales necesarias para el desenvolvimiento armónico de la persona y la comunidad.

En sus causas las adicciones son multifactoriales. Pero es indignante que las adicciones sean propiciadas, fomentadas, creadas y aumentadas para garantizar la explotación política y económica, la manipulación ideológica, la dominación absoluta de gran parte de la humanidad

En el fondo de la cuestión está la lucha por la dignidad de la persona humana, el ejercicio de sus libertades y derechos, el cumplimiento de sus obligaciones, y la necesidad de crear un entorno social que propicie el desarrollo armónico e integrado de las personas, y el cumplimiento de sus aspiraciones, vocaciones y destinos.

SUTORIS.- Alejandro Llano es director del Centro de Cultura Humanística A.C.

Buen día.

 

 

Comentarios