Delito grave

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Melitón Guevara Castillo.-

Hará cosa de semanas el presidente AMLO estaba muy feliz, hacía notar que el delito electoral ya es grave, se entiende que ya se castiga más duramente. Sin embargo, el fiscal para esos delitos en la entidad Rodolfo Jáuregui Rosas, afirma que, agravar el delito no lo va a disminuir. Lamentablemente, pese a su trabajo y experiencia, no da una idea de cómo es posible, vaya pues, reducir ese tipo de acciones.

El sábado pasado se presentó oficialmente Marcos Cruz Martínez, como nuevo delegado de MORENA en la entidad, sustituyendo a Renato Molina, y en sus primeras declaraciones puntualizó que su partido, parte de su trabajo, será vigilar que el presente proceso no se vea plagado de delitos electorales y, obvios, recordó que ya son delito grave. Luego, entonces, hay que saber cuáles son.

 

TIPOS DE DELITOS

En un proceso electoral se pueden configurar tres tipos de delitos: los que son del orden penal, electoral o simplemente administrativos. Y los órganos encargados de hacerlas valer son, en principio los órganos electorales, en este caso, el IETAM y el TRIELTAM y la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales. Los delitos están tipificados en la Ley General en Materia Electoral y son de observancia en todo el país.

Estamos acostumbrados a las quejas, tanto de ciudadanos como de partidos políticos, como de candidatos ante el órgano electoral encargado de organizar, planear y desarrollar las elecciones o ante el tribunal electoral respectivo. Y pocas veces conocemos de casos ante la Fiscalía Especializada, quizá porque, como dice su titular, es preciso que haya una denuncia. No es, vaya pues, de manera oficiosa.

 

DELITOS ELECTORALES

Cada vez que hay un proceso electoral la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales, casi de manera rutinaria, hace una serie de cursos o seminarios: a los servidores públicos y a los periodistas para explicarles la tipificación de los delitos electorales, sus penas, se entiende que a los primeros para que no aleguen luego ignorancia y a los periodistas para que los den a conocer y, también, sepan lo que están haciendo.

Durante muchos años se cultivó una cultura del fraude electoral: se describían conductas sobre el robo de ánforas, el ánfora embarazada, el carrusel (votar en varias casillas), robarse el ánfora, comprar votos… pero, la verdad, pocas veces nos enteramos que hubiera castigo para unos y otros. Tan simple, pasaba la elección y poco a poco se enfriaban los ánimos y se declaraban válidas las elecciones.

 

TIPIFICACIÓN DE DELITOS

La Ley General en Materia de Delitos Electorales en su capítulo II, del artículo 7 al 20, hace una relación y descripción de las conductas que puede asumir, desde un ciudadano, un candidato o un servidor público y que se constituye en un delito. En este caso, solo para ejemplificar, consignaré los delitos que incluyó la FEPADE y el Instituto Nacional de Ciencias Penales en un folleto para la elección del año pasado, solo enumeró y describe diez.

  1. Utilizar bienes o servicios públicos en una campaña.
  2. Condicionar el acceso a servicios públicos y programas sociales.
  3. Comprar o coaccionar el voto de servidores públicos.
  4. Intimidar durante la jornada electoral e impedir el acceso a las casillas.
  5. Rebasar los montos legales o utilizar dinero ilícito en las campañas.
  6. Destruir o dañar material electoral.
  7. Incumplir obligaciones de rendición de cuentas.
  8. Publicar encuestas fuera de los tiempos autorizados.
  9. Inducir el voto siendo ministro de culto.
  10. Alterar los datos de la credencial de elector.

 

VIGILAR LA ELECCIÓN

El nuevo delegado de MORENA Marcos Cruz Martínez fue claro: estarán al pendiente de que en Tamaulipas, en la elección, se cumplan las reglas. Hasta digo que era costumbre, por decir, usar los programas sociales en plan electorero. Estarán, pues, a la caza de malos servidores públicos, vigilaran que los candidatos contrarios se ajusten a las reglas, precisamente para evitar que de esta manera se tome ventaja en la lucha política-electoral.

 

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