El sensor de la libertad

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Melitón Guevara Castillo.-

La libertad es una premisa fundamental en los gobiernos democráticos. Libertad, por ejemplo, para ejercer a plenitud el derecho de votar y ser votado; pero también, la libertad para expresar ideas y pensamientos y más es en los medios de comunicación. Todos los gobiernos, unos más otros menos, buscan tener una especie de control sobre los mensajes y más si son en contra. Así es como se configura la expresión de “censor”.

Resulta interesante que Rodolfo González Valderrama, el titular de Radio, Televisión y Cinematografía se haya reunido con los integrantes de la Cámara de la Industria de la Radio y Televisión y que ahí, González Valderrama haya expresado que “voy a ser un sensor con “s” y no censor con “c”, como aconteció en el pasado inmediato. Y remata: “el bien jurídico a tutelar de la RTC es la libertad de expresión y de la prensa en particular”.

 

TAREAS DE LA RTC

La primera cuestión que se debe conocer, para darnos una idea del trabajo de Rodolfo en RTC, nos lleva buscar sus facultades y en términos generales son las siguientes: “RTC supervisa los contenidos de radio, televisión y cinematografía, para su clasificación, trasmisión, comercialización, distribución y exhibición, según sea el caso. También es la encargada de coordinar y supervisar técnicamente la trasmisión, enlace y distribución de los programas oficiales en medios electrónicos, de los encadenamientos de las estaciones de radio y televisión en el país y del programa de radio La Hora Nacional, entre otros.

Cuando Rodolfo habla de no ser un “censor”, hagan de cuenta, que nos hace recordar episodios donde la Secretaría de Gobernación ha sido protagonista en contra de la libertad de expresión. Recuerdo, por ejemplo, cuando multó al Loco Valdés, por burlarse de Benito Juárez… pero también, recordamos, como algunos medios de comunicación o periodistas han sido objeto de represalias o censuras… y no es que, vaya pues, la decisión la vaya a tomar Rodolfo, pero será el encargado de proporcionar el material para esas decisiones.

 

¿SENSOR O CENSOR?

Pertinente, oportuna y prudente la explicación o aclaración que hace Rodolfo sobre su papel en RTC: que será un sensor y no censor, que lo será con “s”. La diferencia entre una y otra palabra es abismal. Con la primera, tomara nota, recibirá las señales y en consecuencia el diálogo, negociación o acuerdo, será a partir de esa base; en caso contrario, de ser un censor, tan simple como aplicar un castigo a quien con sus contenidos violente las reglas normativas.

En los gobiernos anteriores las historias de represión o de censura dan material para libros. No había respuestas puntuales del gobierno en términos de comunicación, pero si acciones directas. Recordamos, por ejemplo, el asesinato de Manuel Buendía; el sexenio pasado el escándalo de la Casa Blanca, los litigios de MVS y Carmen Aristegui: los programas de Radio de Leonardo Curzio y de Ricardo Raphael, entre otros. Hoy AMLO responde y acusa y hasta hace diferenciaciones o calificaciones como la prensa fifí.

 

AUTOCENSURA Y CENSURA

Hace tiempo, de cuando Sergio Sarmiento hacia entrevistas en la televisión y Carlos Marín, estaba en proceso, Sarmiento le preguntó: hay censura o autocensura en los medios de comunicación y la respuesta fue clara: los medios no se autocensuran, lo que sucede –dijo–, es que cada medio de comunicación tiene una política informativa y el reportero, el jefe de información, entre otros, lo que hacen es ajustarse a esas políticas.

Cuando Lily Téllez, la actual senadora, trabajaba en TV Azteca asistió a la UAT a dar una conferencia. En aquel entonces, le preguntaron: ¿Por qué el subcomandante Marcos tiene pocos segundos de cobertura en su medio? La respuesta fue: es el que merece como protagonista de los acontecimientos noticiosos… se ajustó, en todo caso, a una política informativa de su medio.

 

VALOR Y MEDIOS PARA DECIR LA VERDAD

Cuando se hace una analogía entre los medios y los políticos se hace notar que el éxito del político se mide con votos o con el número de adeptos o seguidores que tiene; en el caso de los medios de comunicación, directivos y periodistas, es la credibilidad. Por eso, creo conveniente recordar lo que Bertolt Brecht señalo como las cinco dificultades sobre la verdad: 1) el valor de escribirla, o decirla; 2) la inteligencia que se debe tener para descubrirla, más ahora que proliferan las noticia falsas; 3) tener la capacidad de usar la verdad como un arma; 4) a quien se debe confiar, o decirle, la verdad; y, la 5) la astucia que se debe de tener para difundir la verdad, es decir, para burlar al censor, no al sensor.

 

 

 

 

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