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Horas después de que el Dios Maya, Kukulkán, se diera cita como cada año por el costado oeste de El Castillo de Chichén Itzá, para anunciar la llegada de la Primavera, un inusual remolino se creó frente a la pirámide.

Los visitantes se quedaron sorprendidos al ver la escena de viento frente a la pirámide en donde cada año se observa el fenómeno de luz y sombra que simboliza el descenso de Kukulcán (la serpiente emplumada), el Dios maya que fertiliza la tierra.

Los turistas captaron la escena y la compartieron a través de las redes sociales con comentarios como «Kukulcán está enojado», pues el pequeño remolino no tenía por qué haberse registrado en la zona.

Cada año cientos de turistas de todo el mundo se reúnen en la zona arquológica en el municipio de Tinum, Yucatán, rodeando las escalinatas del Castillo de Chichén Itzá para ser testigos de la entrada de la primavera en el hemisferio norte.

Este año acudieron a este fenómeno arqueoastronómico del equinoccio de primavera cerca de 14 mil personas.

Con Información de: Chale México

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