Se acaban las fuerzas, pero no la fe: José Luis

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Mauricio Zapata.-

Cd. Victoria, Tam.-
En el rostro se le nota el cansancio. Pero no se rinde ni le resta fuerzas.

Han sido días intensos, de mucha actividad, que a pesar de su experiencia tiene que ensayar.

José Luis Rodríguez es el Cristo más viejo del mundo.

Toma un vaso de agua, se acomoda en su sillón y le vienen a la mente la nostalgia y los recuerdos.

A su espalda la foto de decenas de representaciones que ha hecho en Ciudad Victoria recreando la Pasión de Cristo.

Con este 2019, suma ya su cuadragésima segunda presentación. Está ya por entrar en los libros de los Récords Guinnes por más tiempo consecutivo haciendo el papel de Jesús.

Sus barbas blancas por las canas hacen que su rostro viejo y cansado disimula un poco. Y es que en su mirada refleja el nerviosismo y la emoción por estar un año más haciendo esto, que dice, “es lo que más me apasiona”.

A sus 58 años de edad aún tiene ese vigor, pero sobre todo esa fe que lo ha llevado a estar en este evento año con año.

42 AÑOS A CUESTAS

“Empecé en 1977 cuando era muy joven. Las fuerzas se me han ido acabando, pero no la fe ni las ganas de seguirlo haciendo, eso es lo que ha ayudado a seguir personificando a Jesús cada Semana Santa”, comenta.

Señala que para hacer este papel, a pesar de llevar tantos años haciéndolo, se prepara con mucho tiempo de anticipación, tanto en lo físico como en lo mental.

“Sí, me preparo todo el año, pero sin duda le ponemos mucho más empeño en el papel en el momento en que empieza la Cuaresma. Es decir, es más de un mes que le damos duro a esto para que todo salga bien”.

Son varias calles las que tiene que recorrer cargando la cruz de madera, que pesa más de 30 kilos.

Ha habido ocasiones en donde el calor lo agobia, pero su pensamiento está en cumplir con su fe y con esto que ya se volvió tradición para él, pero sobre todo para los católicos de Ciudad Victoria.

 

UN ABOGADO CON MUCHA FE

José Luis Rodríguez toma muy en serio su actividad. Él es un abogado que trabaja todos los días para llevar el sustento a su casa, pero no ha pensado a renunciar nunca a su papel de Jesús en la Semana Santa.

“Comenzamos en Cuaresma con la ceniza y luego las misas y con los jóvenes nos ponemos a estudiar los diálogos y la historia, es un compromiso grande, hay que prepararse y trabajar mucho para que ese día la gente entienda el mensaje”, relata.

Dijo que una de las cosas que más le emociona, y de las que se siente más orgulloso es la de poder haberle dado el ejemplo a muchos jóvenes de Ciudad Victoria.

“Ayuno sí. Pero lo hemos hecho porque estamos con los jóvenes preparándolos y participan en la representación 40 personas, entre quienes personifican a los ladrones, María, Pilatos, Herodes, Verónica, gente del pueblo y soldados. Nosotros somos el grupo bíblico católico que pertenecemos a la Iglesia del Santuario, durante el año nos preparados y más acercándose cuaresma”, explica.

Su familia ha sido factor fundamental para poder llevar a cabo esta escenificación durante más de 40 años, ya que siempre lo han motivado a seguir por este camino.

“El Vía Crucis para mí es un trabajo de grupo y es una manera de mandar un mensaje evangelizador y para mí es el Vía Crucis tradicional. La persona que participe después de mí me gustaría también que estuviera la disponibilidad”, indica.

 

MILES DE ANÉCDOTAS

Le da un trago a su vaso de agua. Hace una pausa fijando su mirada en el techo de si casa. Dice tener “miles” de anécdotas, “miles” de historias, pero sobre todo, “miles” de causas que le han permitido seguir personificando este papel.

“La gente que nos brinda el apoyo, es importante que la gente lleve a sus hijos para que participen con nosotros, es un buen momento y las personas que están dispuestos a participar que se acerquen con confianza y se le proporciona el vestuario, información y lo que se necesite”.

José Luis Rodríguez se reportó listo para un Vía Crucis más. Dice que no le importa el récord, aunque deja entrever que sería una satisfacción lograrlo, no por una situación personal, sino para poner en alto el nombre de Ciudad Victoria.

Según la agenda de la Diócesis de Ciudad Victoria, la Pasión de Cristo, que representa el abogado, inicia frente al Basílica de la Capital de Tamaulipas sobre la calle Ocho.

Después da vuelta sobre Matamoros y posteriormente por la calle Nueve para subir por esa arteria hasta el Santuario de Guadalupe y de ahí cumplir 42 años haciendo este papel.

Mientras tanto, José Luis regresa a los ensayos y hace la invitación a la gente para que asista a recordar el sacrificio, que según los documentos litúrgicos, hizo el hijo de Dios, por la humanidad.

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