Recordando a un gran tamaulipeco

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Tito Reséndez Treviño.-

1°- FIDENCIO TREJO FLORES.- Nació en Ciudad Victoria, Tamaulipas, el 16 de noviembre de 1884, sus padres don Faustino Trejo y señora Martina Flores de Trejo, familia muy humilde, honestidad valiente y solvencia moral a toda prueba.

Pasó su niñez y su juventud en su tierra natal, habiéndose destacado en sus estudios de enseñanza primaria en la Escuela de Varones Número Uno que dirigía el profesor Antonio Villanueva. Más tarde sobresalió en el Instituto Literario del Estado, y fue estimadísimo de sus maestros, entre quienes figuraron nada más, ni nada menos que Epigmenio García, Lauro Aguirre, Matías S. Canales y el poeta Juan B. Tijerina.

Al terminar su educación primaria ingresó a la Benemérita Escuela Normal, figurando siempre como estudiante con tendencias especiales al desarrollo de la literatura, materia en la que posteriormente destacó, valorado así por don Juan B. Tijerina y otros grandes maestros como Zeferino Fajardo, Félix Acuña, Enrique de Keratry, Guadalupe Jaramillo y otros más.

Fundó una escuela nocturna gratuita para adultos que laboró de 1904 a 1905 y otra para obreros en 1908. En 1906 ingresó a la Sociedad Mutualista Alianza Obrera Progresista a la que perteneció durante toda su vida.

Cursó la carrera de jurisprudencia y la terminó brillantemente en el año de 1913, en la primera escuela de esta índole que funcionó en el estado de Tamaulipas.

Muy joven ingresó en la Institución Masónica cuya organización le ofrecía los más amplios caminos para desarrollar sus ideales de independencia y de libertad, perteneció a las Respetables Logias Simbólicas “Hijos de la Luz” No. Ocho de Tampico, y “Victoria” No. Siete de Ciudad Victoria, además, en el año de 1924 fue designado Gran Maestro de la muy Respetable Gran Logia de Tamaulipas. Indiscutiblemente que la época más brillante en su vida ciudadana fue la postura firme y resuelta al lado de la causa de don Francisco I. Madero, siendo uno de sus primeros afiliados en Tamaulipas y actuando a favor de los principios revolucionarios a través de la prensa libre, especialmente en el periódico “Tamaulipas” que fue uno de los baluartes del Estado en cuanto a ideología liberal y en cuya publicación Trejo Flores puede considerarse como su palanca más fuerte.

Al triunfo de la Revolución Maderista, el licenciado Trejo en plena juventud fue electo por sus virtudes cívicas en el año de 1912, Diputado a la XXVI Honorable Legislatura de Tamaulipas, en cuyo honroso sitial lo encontró la cobarde y criminal traición de Victoriano Huerta contra Francisco I. Madero y José María Pino Suárez.

Al dirigirse Huerta a los gobernadores de los estados y a las Cámaras locales pidiéndoles su reconocimiento, el licenciado Fidencio Trejo Flores después de una brillante cátedra de jurisprudencia, de moral y de justicia que hizo época en los anales políticos del Estado, se negó a reconocer al dictador por cuya actitud y en compañía de sus correligionarios de cámara que lo secundaron en su opinión, doctor Pedro I. Mireles y Alfonso Guillén, fueron trasladados por orden del usurpador, a la capital de la República y amenazados de muerte en la vieja prisión de Tlaltelolco

don Venustiano Carranza y sus soldados, a tiempo abrieron al licenciado Trejo Flores las puertas de su prisión e inmediatamente se reintegró a su Estado.

Ocupó el cargo de Magistrado del Supremo Tribunal de Justicia del Estado del 24 de noviembre de 1919 al tres de mayo de 1920. Terminadas las lides políticas y encauzadas el país dentro del orden constitucional, el licenciado Trejo Flores desempeñó puestos de relevancia en el Estado, desde interinatos de Gobernador, Juez en diversas épocas, Consejero de los Gobiernos Revolucionarios, catedrático de la escuela normal, magistrado del Supremo Tribunal de Justicia y Director de su querida Escuela Normal. Contrajo matrimonio a los 26 años de edad, el 21 de diciembre de 1910, con la profesora Julia Durán, sus hijos: Urania, médico dental; profesora Dafne y Fidencio, mecánico de aviación militar.

Su fallecimiento que ocurrió el 23 de febrero de 1952 en Ciudad Victoria.

Ni en los momentos más críticos de su vida personal y política, lograron las circunstancias adversas doblegar las convicciones liberales y de alta visión social que predicó y practicó con alma y corazón nacionalista por toda su vida el gran liberal FIDENCIO TREJO FLORES-

Buen día.

 

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