La imprenta en Tamaulipas

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Tito Reséndez Treviño.-

1°- A PROPÓSITO DEL LIBRO Y SU DÍA.- En toda la provincia del Nuevo Santander, desde su colonización hasta muy avanzada la segunda década del siglo XIX no se conocían más impresos que aquellos que provenían de la Capital de la Nueva España o de la misma Península Ibérica, que contenían ordenamientos y disposiciones oficiales, ya del Virrey, ya de las mismas autoridades del reino en España. De estos impresos se hacían copias a mano para distribuirlas en todos los pueblos y villas de la provincia.

Fue hasta 1817, el 23 de abril (Justo ayer, se cumplieron 202 años) cuando fue traída al Nuevo Santander la primera imprenta.

En la expedición del Insurgente Francisco Javier Mina, que vino a ayudar a los mexicanos en la lucha por su independencia, venía el regiomontano Fray Servando Teresa de Mier y Noriega, quien había obtenido una imprenta y se hizo acompañar por el impresor ingles Samuel Bangs.

El lugar de Tamaulipas que tuvo el honor de haber sido el punto de desembarco de esta expedición y que por primera vez tuvo la imprenta fue la antigua Villa de Soto la Marina, que está situada a 20 kilómetros al sureste de la población actual que lleva el mismo nombre, fundada por don José de Escandón y Helguera el día tres de septiembre de 1750 por 61 familias, bajo el mando del Capitán don Juan José Francisco Borrego.

Este pueblo que se hallaba en la margen izquierda del río Purificación o Soto la Marina, fue abandonado después por sus pobladores, se supone que haya sido una inundación que por las epidemias de cólera morbus y de fiebre amarilla, que diezmaron mucho a las poblaciones de la costa de Tamaulipas en aquellos años.

En la actualidad Soto la Marina la vieja solo cuenta con las ruinas de la casa principal o palacio de Gobierno de don José de Escandón y Helguera que utilizaba en sus visitas a ese lugar.

Los primeros impresos que fueron publicados por esta imprenta traída a Tamaulipas fueron un Boletín y una Proclama de don Francisco Javier Mina, publicados el 20 de agosto de 1817, en ellos el insurgente español que vino a México y que tuvo una trayectoria demasiado corta, pedía al pueblo del Nuevo Santander se le uniera en la lucha por la Independencia de México.

Desde luego que entre los pobladores de la costa de Tamaulipas este llamado de Mina y de Mier y Noriega fue atendido y muchos voluntarios se presentaron para servir en la lucha armada.

Posteriormente la imprenta en cuestión pasó a poder del realista Joaquín de Arredondo quien la llevó a Saltillo, y algunos años después, pasó a la ciudad de Monterrey, donde actualmente se encuentra en el Museo de Historia y Arqueología del estado de Nuevo León que se encuentra en el Cerro del Obispado.

Según los informes proporcionados por el Gobierno del Estado, los tipos de letras que fueron traídos por Mina, Mier y Noriega y Bangs todavía para 1890, fines del siglo XIX, así como los primeros años del XX, existían en la imprenta oficial.

El progreso de la tipografía en Tamaulipas se puso de relieve con los triunfos posteriores y logra, que le dieran por esta imprenta y los trabajos exhibidos en Chicago, en 1893; en Paris en 1900, Medalla de Plata y en St. Louis E.U.A., en 1904, Medalla de Bronce y de Cobre.

Es así, que gracias a Francisco Javier Mina y a Fray Servando de Teresa y Mier, llega a tierras del Nuevo Santander la primera imprenta…Y CON ELLA LA ERA DE LA ILUSTRACIÓN

Buen día.

 

 

 

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