La (contra) Reforma Educativa

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Mauricio Zapata.-

La aprobación de la Ley de Educación que reformaron los actuales legisladores no es otra cosa que un atraso de cuatro décadas a lo que ya se había ganado.

Quedamos prácticamente igual que antes del 2013 cuando se hizo la que impulsó el presidente Enrique Peña Nieto.

En resumen, esta reforma quedaría de la siguiente forma: la educación en manos de porros, ellos en manos de gobernantes ineptos, y los niños, en manos de ambos. Así de simple.

Esto más que una reforma, es una contrarreforma.

Pero desmenucémosla en seis puntos que consideramos son los más importantes de esta nueva Ley.

1.- Educación Superior obligatoria: me parece que a la larga será un paso poco útil, incluso único en el mundo. En el documento se establece que no habrá rechazados, sin embargo, esto propiciaría la degradación de las universidades públicas, desempleo formal, catedráticos mal pagados y peor preparados y la devaluación de los títulos profesionales.

2.- Desaparece el lnstituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE) y en su lugar se crea el Sistema Educativo Nacional en la educación preescolar, primaria, secundaria y media superior. Se pierde la calidad y la competitividad de los docentes. Incluso, cualquiera sin el perfil, la vocación y la preparación necesaria podría estar al frente de un grupo. En suma: se fomenta la mediocridad de los profesores.

3.- Se garantiza el apoyo a los estudiantes, de tal manera que el Estado establecerá directrices y medidas tendientes a garantizar la equidad de la educación. En las escuelas de educación básica en zonas vulnerables, se implementarán acciones de carácter alimentario. Asimismo, se respaldará a los estudiantes en condiciones de desventaja socioeconómica. Esto no será otra cosa que un programa político de carácter electoral condicionado a darle votos a Morena. No se va a privilegiar la calidad de los estudiantes, sino que éstos apoyen al gobierno a cambio de prebendas.

4.- Nuevas materias, entre ellas la educación sexual. Esto sí es importante, quizás de lo más rescatable, ya que el sector educativo se debe actualizar de acuerdo a los temas que marcan la agenda, no sólo nacional, sino mundial. El problema es que los maestros no estarán capacitados para dar este tipo de temas, y asignaturas importantes quedarán relegadas como historia, geografía y civismo.

5.- La ley les exigirá que las elecciones sindicales sean secretas y universales, es decir cualquier miembro de un gremio podrá elegir a una persona sin que sus líderes se enteren a quiénes apoyaron. El asunto es que eso no va a ser posible si sigue estando bajo el control de la maestra Elba Esther Gordillo. Ahora bien, se supone que eso de elecciones libres ya se estaba haciendo (supuestamente) desde hace varios años.

6.- El artículo XVI transitorio deja abierta la posibilidad del tráfico de plazas. Y es que ahora se seguirán heredando; no habrá transparencia en la entrega de éstas y cualquiera, aún sin la preparación debida podrá estar frente a grupo. Además se eliminan las sanciones a profesores que no cumplan con los horarios, sobre todo, si tienen que ver con cuestiones de “grilla”, es decir, se exentan de castigos los que dejen su trabajo por ir a reuniones sindicales.

Estos seis puntos me parecen los más relevantes, hay cosas positivas, claro, sin embargo, la mayoría es una regresión al pasado, es darle nuevamente el control de la educación a los gremios magisteriales para que éstos hagan y deshagan a su antojo a cambio de prebendas electorales.

Sin duda, nos fuimos atrás, y el sistema educativo en México seguirá siendo rehén de los gobiernos, pero sobre todo de los tiempos de elecciones. En resumen, la educación a cambio de votos sin importar la calidad y la competitividad.

No se va a educar a los niños para que estos piensen y analicen, sino que lo harán para que éstos acaten las decisiones e ideologías de las autoridades federales.

Por eso digo que no es otra cosa que una contrarreforma creada para quedar igual que hace 40 años.

Pobre país.

EN CINCO PALABRAS.- Orgullo y soberbia, mala combinación.

PUNTO FINAL.- Y al final, el tigre no es como lo pintaron. Se muestra dócil, sumiso y, sobre todo, obediente.

Twitter: @Mauri_Zapata

 

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