Comer pastel de chocolate ayuda a bajar de peso: estudio

Según la investigación, comer una rebanada de pastel en el desayuno todos los días te hará perder kilos y mantener la reducción de tallas a largo plazo, solo que esa porción de comida al día no rebase las 600 calorías e incluya otros carbohidratos y proteínas.

0
805
Tiempo aproximado de lectura: 2 minutos

El pastel de chocolate será tu mejor aliado por si quieres bajar de peso según lo revela un estudio realizado por la Universidad de Tel Aviv, en Israel, donde la clave es comer el postre en el desayuno.

Según la investigación, comer una rebanada de pastel en el desayuno todos los días te hará perder kilos y mantener la reducción de tallas a largo plazo, solo que esa porción de comida al día no rebase las 600 calorías e incluya otros carbohidratos y proteínas.

Hablamos entonces de ingerir un desayuno balanceado, con el pastel como premio; comerlo en las primeras horas de la mañana, que es cuando el metabolismo está más activo.

Para que esto funcione, las mujeres deben consumir máximo mil 400 calorías y mil 600 los hombres. Aunque también depende de la composición corporal (relación entre peso magro y graso) de cada persona, su nivel de actividad física, entre otros factores.

Según la profesora Daniela Jakubowicz, encargada del estudio, es un error evitar los postres en las dietas, ya que el éxito de estas está en la precisamente en la ingesta del postre, ya que al «intentar evitar los dulces puede crear una adicción psicológica a esos alimentos a largo plazo”.

Por lo que comerse una rebanada de pastel en el desayuno «puede ayudar a controlar el ansia de azúcar durante el día.

Este estudio fue dado a conocer en febrero de 2012 y participaron 193 individuos clínicamente obesos pero sin diagnóstico de diabetes. Aquí pudieron notar que los participantes que podían ingerir galletas o pastel en la primer comida del día adelgazaban más rápido y mantenían el mismo peso por más tiempo, a diferencia de los que no podían comer postre.

A mitad del estudio habían perdido alrededor de 15 kilos por persona, pero en la segunda parte del estudio «los resultados cambiaron drásticamente”. Después de 32 semanas, los que consumieron desayunos de 600 calorías perdieron en promedio 18 kilos más cada uno, en comparación con los individuos que no.

Jakubowicz considera que esto se debe a una hormona llamada ghrelina, que se encarga de regular el apetito, la cual puede «aplacarse» con una combinación adecuada de proteínas y azúcar. Reiteraró que el éxito de esta dieta radica también en ingerir un máximo de mil 400 calorías para las mujeres mil 600 para los hombres.

Comentarios