Los talleres celestiales

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El Contador Tárrega.-

Hace unas semanas tuve la oportunidad de asistir al festejo por las bodas de oro de unos tíos de mi esposa. Fue un deleite ver a tanta familia reunida y a esos abuelitos, Juan de Dios y María de Jesús, renovar sus votos matrimoniales.

Es un dicho muy extendido que las cosas de hoy no duran lo mismo que las de antes. Me parece que desafortunadamente el matrimonio entra dentro de esa categoría de cosas, por lo que no pude evitar preguntarme: ¿Qué porcentaje de los matrimonios de los últimos diez o 15 años podrán llegar a celebrar unas bodas de oro? ¿Cuántos de ellos serán capaces de librar ese obstáculo cada vez más extendido que se llama “divorcio”?

Y recordé que hace algunos años, una ocasión en que iba a dar un mensaje a un grupo de familias, lo preparé de una manera diferente, como si fuera una presentación de ventas. En ese mensaje compartía algunos principios que creo pueden ayudar a darle mayor vida útil al matrimonio, por lo que me gustaría compartirlo en esta ocasión. Por espacio, no lo puedo reproducir íntegro, pero si alguien desea la versión completa puede escribirme a mi correo personal incluido al final de este mensaje y con gusto se lo obsequio. Dice así:

“Buenos días. Este no es un discurso. Es una presentación de ventas. Me presento ante ustedes como agente de ventas. Represento a una fábrica denominada ‘Los Talleres Celestiales’ y les vengo a ofrecer nuestro producto conocido como ‘familia’. A continuación les haré una breve descripción del mismo.

Este producto viene en diferentes tamaños: chico, mediano o grande. Sin embargo, en cualquiera de sus tamaños, cumple por igual su función: proveer el ambiente propicio para vivir experiencias felices, que le llenarán de gozo si se utiliza de acuerdo a las instrucciones de manejo que mencionaré más adelante.

Se integra de una serie de componentes cuyo número podría variar según el tamaño del producto, pero que por lo general responden a los mismos nombres: cónyuges, hijos, padres, etcétera.

El producto se prepara con sumo cuidado y esmero en Los Talleres Celestiales, atendidos directamente por sus propietarios: el Padre, el Hijo, y un auxiliar inseparable, el Espíritu Santo. Ellos evalúan cliente por cliente para detectar sus necesidades específicas y asegurarse de que el producto sea el indicado para su situación particular, garantizándoselo por tiempo y eternidad. Advertencia: El mal uso del producto o el no seguir las instrucciones al pie de la letra podría provocar fallas en el mismo. La garantía no cubre fallas derivadas del abuso, negligencia o el querer utilizar el producto con fines para los cuales no fue diseñado.

Se trata de un producto sumamente frágil que requerirá de delicadeza en su manejo si se le quiere mantener en óptimas condiciones de operación. Para su manejo, recomendamos el uso de elementos como el amor, la ternura, la bondad, la comprensión y la paciencia. En particular, el injusto dominio, entendido como la utilización de la fuerza física o verbal para imponer nuestra voluntad personal, tiene efectos devastadores en el producto.

Existen algunos materiales auxiliares que será necesario aplicar permanente y abundantemente a fin de darle mantenimiento al producto. Estos materiales vienen en forma de palabras y no tienen ningún costo, aunque sí un gran valor: Un ‘buenos días’ aplicado sobre todos los componentes al despertar es importante; un ‘por favor’ cuando requiera algo de algún componente ayudará a que lo pueda obtener de una forma más placentera, y una vez que lo reciba, por pequeño que sea, ‘te lo agradezco’ o simplemente ‘gracias’. Y sobre todo, aplicado en el componente más importante, el cónyuge, ‘te amo’. Diariamente y en cualquier momento.

Junto con su producto recibirá completamente gratis un laboratorio llamado ‘hogar’, el lugar ideal para trabajar con su producto. Este laboratorio es desmontable, por lo que podrá llevarlo a cualquier lugar a donde lleve su producto. Dicho de otra manera, donde esté su familia, ahí estará su hogar, no importa si es una choza o un palacio.

Una última advertencia: Cuídese de las imitaciones. Existen otros fabricantes que ofrecen productos que dicen competir con el nuestro y dar el mismo resultado, es decir, gozo y felicidad. ‘Placeres’, ‘Diversión’, ‘Dinero’, ‘Fama’, ‘Poder’, son algunos de los productos que ofrecen, mencionando que teniendo estos productos, el nuestro no es indispensable. La verdad es que sin nuestro producto, es decir, sin su familia, su corazón se sentirá hueco en esta vida, y más hueco se sentirá en la eternidad.”

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