‘Chito’ García desata la guerra en el PAN Matamoros

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Fernando Acuña Piñeiro.-

En Matamoros, los trapitos azules han tenido que salir al sol. La enconada disputa entre los tres prematuros aspirantes panistas, a la alcaldía, es tan feroz, que ya no se puede lavar en casa.

Con su desconcertante protagonismo de chivo en cristalería, el célebre “Chito” García está precipitando un efecto boomerang, o sea la inminente derrota de su cónyuge, Ivett Bermea, en la elección del próximo dos de junio.

Lo anterior, provoca que, al saberse fuera de la jugada, en su desesperación, CGG, esté moviédole el tapete a quienes ve como adversarios naturales por la todavía lejana Presidencia Municipal.

Vero Salazar y Héctor Escobar, tienen ahora, un doble reto por vencer. Ya no solo se enfrentan al adversario morenista, sino que hacia el interior de su partido, tienen que esquivar las intrigas y conjuras tejidas, desde el bunker estatal de Economía.

En Matamoros, la polémica figura política del excandidato perdedor a la alcaldía matamorense, y actual Secretario de Economía estatal, Carlos García González, ya siente pasos en la azotea, ante las altas posibilidades de que su esposa sea derrotada en las urnas.

Por esa razón, se mueve en lo oscurito, para tratar de que el alto mando azul, le otorgue ya desde ahora una segunda oportunidad por el cabildo, en unos años más. Incluso, se sabe que el ambicioso personaje, ha buscado audiencia con el Comité Ejecutivo nacional del PAN que preside Marko Cortés.

En Palacio de Gobierno se han encendido ya los focos de alerta, pues la desgastante grilla de García González, está echando por tierra la unidad de los candidatos cabecistas.

De seguir haciendo grilla, como ahora lo hace, tratando de comerle el mandado de la próxima alcaldía a Héctor y a Verónica, lo más probable es que, al final, no solo provoque la derrota de su conyuge, sino también afectaría mucho a la totalidad del equipo azul.

Se sabe de buena fuente que, el excoordinador de la bancada panista en el Congreso local, no puede superar  su obsesión por hacerse de la alcaldía de la Heroica, en unos años más, y por ello se dedica a cabildear en esta capital, e incluso en la ciudad de México.

Trasciende que el alto mando del palacio de gobierno estatal, ya está enterado de los movimientos que viene realizando García González, a quien hacia dentro del PAN  cabecista, se le ve como un perdedor, rescatado del basurero electoral y colocado en el área de Economía.

Todo lo anterior, según el sentir de los mismos grupos del PAN, no le da derecho a García González, para tratar de descarrilar, la carrera política de cuadros como Héctor Escobar, el exSecretario de Educación, que se maneja con una mayor cordura.

Para nadie es un secreto que, a raíz de la desastrosa sufrida por CGG en Matamoros, el alto mando panista en Tamaulipas optó por darle un especial impulso a Héctor Escobar Salazar, sin embargo, esto ha detonado los celos políticos del llamado “Hublot”, mote por el que se le conoce, por aquello de aquel costoso reloj de la serie Big Bang, valuado en treinta mil dólares, que García González presumía en plena campaña, por la alcaldía, en el 2018.

El excesivo protagonismo del Secretario de Economía, se observa ya como un abierto desafío al liderazgo panista en el estado, y con mayor razón, si en su desmedida ambición, se está llevando entre las espuelas a sus propios compañeros de partido, como es el caso de Verónica Salazar y del mencionado Héctor Escobar.

Héctor y Vero también tienen su corazoncito latiendo por la alcaldía matamorense, pero que hasta ahora, han sido más cautelosos, y hasta ahora han optado por la prudencia.

Sin embargo, la actitud abiertamente provocadora del grupo capitaneado por García González, está provocando que, lo que antes se veía como una simple riña interna, ahora esté convertida en una batalla campal, de todos contra todos.

A estas alturas, la situación para el PAN en Matamoros, es de abierta división y enfrentamiento.

Las consecuencias no se hacen esperar:

Los clanes panistas de Matamoros se están haciendo garras de manera prematura.

Los tres grupos que ahora buscan las diputaciones locales, donde participa el exsecretario de Educación, Héctor Escobar Salazar, Ivett Bermea (la esposa de Carlos García  González) y Verónica Salazar, ya se están dando con todo  por la alcaldía, aun y cuando saben muy bien, que el riesgo de la fisura, es de muy alto precio, pues podrían salir derrotados en las urnas, durante la próxima elección por la mayoría del Congreso.

La pregunta que está en el aire matamorense es:

¿Habrá alguien capaz de frenar la desmedida ambición  política del “Chito” García González y de evitar el divisionismo y los ataques, que está provocando, de cara a la elección por el control del Poder Legislativo en Tamaulipas?

 

ZAFRA  INFORMATIVA——-ZAFRA  INFORMATIVA

Ayer platicamos con la candidata tricolor Ofelia Garza, misma que viene haciendo una buena campaña por una diputación local. Nos dijo que no tiene compromisos personales con nadie, y que no trae padrino alguno. Nos expresó que siente la responsabilidad de acrecentar el legado político de su padre, Heberto Garza Morales, un hombre congruente con sus ideales sociales, y comprometido con los legítimos intereses de los productores agropecuarios. Le deseamos suerte a Ofelia, y esperamos que su lucha nos se quede aquí, sino que prosiga, al margen de los resultados, del dos de junio.

Candidatos y candidatas como Ofelia, están remando contra corriente.

O sea, están dando la cara al sol, ante los electores, luchando a todo pulmón, a pesar de que su principal enemigo, es su propio partido.

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