Cárdenas y la Guerra Civil Española

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Tito Reséndez Treviño.-

1°-UNA PÁGINA  HISTÓRICA.- El México del general Cárdenas y la España del republicano Azaña coincidieron, además, en la defensa del modelo socialista como vía para llevar la igualdad, la democracia y la prosperidad a la sociedad.

El historiador mexicano Mario Ojeda Revah explica en su libro México y la Guerra Civil española las condiciones políticas que facilitaron el resurgir de las relaciones entre ambos países

La cooperación en el ámbito internacional de ambas naciones quedó patente en el discurso del entonces embajador español, Félix Gordón Ordaz, ante Cárdenas, en el acto de entrega de las credenciales diplomáticas, al afirmar: “una vez más nuestros destinos son hoy paralelos en la historia”.

Ambos pueblos, el mexicano y el español, tienen planteados con similar dramatismo problemas iguales y en los dos se siente la misma presión vivificante de las grandes masas por una mayor justicia social. Por ello la España republicana comprende profundamente los monumentales esfuerzos de México por realizar su destino histórico.

Estos antecedentes facilitaron la “crucial” y “firme” decisión que asumió Cárdenas tras el estallido de la guerra, de apoyar sin restricciones al bando republicano hasta el punto de que, por primera vez en la historia, el gobierno mexicano se implicó activamente en un conflicto de esa naturaleza.

El sentimiento de solidaridad del gobierno mexicano se extendió a numerosos sectores del país, como las agrupaciones sindicales y las organizaciones políticas de izquierda. Si bien también hay que destacar el surgimiento de grupos contrarios a la causa republicana, liderados por la cúpula de la Iglesia católica y de grupos ultraconservadores del país.

En el libro México y la Guerra Civil española, Ojeda Revah ofrece un hallazgo relevante sobre el envío de material militar a la causa republicana por el gobierno cardenista: “Las armas mexicanas llegaron en una etapa decisiva de la guerra, cuando los nacionalistas ya habían abierto la ruta hacia Madrid. La cantidad de armas enviadas por México no era en absoluto despreciable, sobre todo si se toma en cuenta la relación de fuerzas en esa etapa”.

Las presiones de la comunidad internacional para no apoyar la causa republicana -sobre todo de Estados Unidos-, unos meses después del inicio de la guerra el propio Cárdenas ratificó en un discurso público: “México continuará apoyando a España con armas y municiones con la misma determinación que lo ha hecho hasta ahora.

Esta postura significó un notable avance en el ideario de la política exterior de México y del resto del mundo, al “adelantarse a su época” con un discurso que contenía unos principios que, posteriormente, se convirtieron en los cimientos de la Organización de Naciones Unidas.

Al finalizar la guerra y una vez instaurada la dictadura fascista en España, liderada por Francisco Franco, Cárdenas concentró los esfuerzos de la diplomacia mexicana en el auxilio de las decenas de miles de combatientes republicanos que lograron evadir a las milicias franquistas y su casi seguro fusilamiento o encarcelamiento.

Cárdenas cumplió su promesa y abrió las puertas del país a decenas de miles de republicanos, quienes para pisar tierra mexicana tuvieron que sufrir varios años de guerra fratricida y, tras la derrota, la persecución implacable de las huestes franquistas

Una página de la historia de México que hay que recordar y la decisión de Lázaro Cárdenas de ayudar a un pueblo destrozado por una guerra civil que costó muchas vidas.

Lo mejor para este sábado.

 

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