Madre antes que bailarina

0
55
Tiempo aproximado de lectura: 2 minutos

Notimex.-

Elisa Carrillo lleva una vida de disciplina “porque el cuerpo es la herramienta de trabajo de los bailarines”, y más que someterse a dietas rigurosas o hacer una sola comida al día, cuida su cuerpo tanto como su espíritu. Así compagina su vida profesional con el ejercicio de la maternidad responsable.

Con una amplia sonrisa, la primera bailarina consideró una bendición su maternidad. “Mi hija Maya Elisa, de tres años, me ayuda a olvidarme de cualquier problema o situación adversa, y a saber que todo va a estar bien. Es lo más bello que me ha pasado en la vida: Me levanto temprano porque quiero dedicarle la mañana hasta que me voy a trabajar para después regresar con ella”.

“Retomo la comunicación con México para atender las actividades que tengo con la Compañía Nacional de Danza y una serie de eventos más. Tengo una vida nocturna que me permite más tiempo con mi pequeña”, respondió la víspera en entrevista luego de presentar en el Auditorio Nacional el “Danzatlán. Festival Internacional de la Danza”.

Respecto a su actividad profesional, comentó que con los años la danza ha evolucionado. Ahora hay más danza contemporánea, danza-teatro y otras variantes, no solamente clásica: “En Europa, las primeras bailarinas siguen con grandes roles hasta los 42 o 45 años, aunque algunas desvían sus carreras hacia papeles especiales”.

Segura de sí misma, con voz fuerte y clara, sostuvo que hoy vive el mejor momento de su carrera. No sabe exactamente en qué año va a terminar su carrera, pero sí está convencida de estar en la mejor etapa de su vida. “Sé que hay roles que a cierta edad ya no deberé hacer, y otros que para hacerlos me faltan dos o más años de maduración”.

La bailarina mexicana, considerada más famosa en el mundo, señaló que el ser humano tiene la capacidad de ser feliz aun en las circunstancias más adversas y en los sitios más complicados para vivir. Por esa experiencia que le tocó vivir en el inicio de su carrera se declara feliz, tras superar esos momentos difíciles.