La energía eólica y el cambio climático

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Rodolfo A. Echavarría Solís.-

“Si los extraterrestres nos visitaran, me daría vergüenza decirles que todavía utilizamos combustibles fósiles como fuente de energía.”

Neil deGrasse Tyson

 

Nos encontramos a poco más de una década de la fecha límite que han marcado los especialistas para poder mitigar los efectos del cambio climático. Sin embargo, parece que a la mayoría de los gobiernos y de las personas no les importa demasiado. Una forma de contribuir a que nuestro planeta pueda ser habitable a finales de este siglo es el uso de las energías renovables. En esta ocasión comentaremos sobre la importancia de la energía eólica, en la cual nuestro país, y en particular Tamaulipas, es privilegiado.

 

EFECTO INVERNADERO

Si la Tierra reflejara toda la energía que recibe del Sol, su temperatura media sería de veinte grados bajo cero. Los gases de efecto invernadero permitieron la formación de una atmósfera, la cual evita que la radiación infrarroja que refleja nuestro planeta se vaya al espacio, permitiendo así su calentamiento.

Por lo tanto, en sí el efecto invernadero es bueno, hasta cierto punto. Sin embargo, a partir de la Revolución industrial la Humanidad se ha dedicado a quemar combustibles fósiles (los restos de seres vivos que poblaron nuestro planeta hace millones de años). Cuando se queman este tipo de combustibles se libera carbono, el cual, al combinarse con una molécula de oxígeno, forma un gas de efecto invernadero llamado dióxido de carbono.

En los últimos doscientos años hemos arrojado una gran cantidad de gases de efecto invernadero, así que la cantidad de radiación infrarroja que se queda en la Tierra es mucho mayor, lo que ocasiona su sobrecalentamiento y ha dado lugar al cambio climático que padecemos en la actualidad.

El principal gas de efecto invernadero es el dióxido de carbono (hace tiempo que rebasamos el límite que puede existir en la atmósfera), y la principal causa de emisión de este gas es la generación de energía eléctrica. Por lo tanto, es urgente utilizar opciones más amigables con el medio ambiente.

 

ENERGÍAS RENOVABLES

Aunque generalmente se usan los términos “energías renovables” y “energías limpias” de forma indistinta, es bueno tener claro los dos conceptos. Las energías renovables son aquellas que provienen de fuentes que podemos considerar como infinitas, o que se renuevan continuamente (el sol, el viento o el agua), mientras que las energías limpias pueden provenir de algún tipo de combustión u otro proceso pero sus emisiones de gases están por debajo del límite establecido.

Por lo tanto, podemos decir que todas las energías renovables son limpias, pero no todas las energías limpias son renovables. En pleno Siglo XXI, las tres cuartas partes de la generación de energía eléctrica se realiza por medio de centrales termoeléctricas –nada amigables con el medio ambiente–, las cuales queman combustibles como gas y carbón. La cuarta parte restante se lleva a cabo por energías limpias. De estas, la energía eólica ocupa apenas un cinco por ciento.

México, de acuerdo a compromisos establecidos con la comunidad internacional, se ha fijado metas de corto y mediano plazo para la generación de energía eléctrica a partir de fuentes de energías limpias. Al respecto, la Ley de Transición Energética establece:

“La Secretaría de Energía fijará como meta una participación mínima de energías limpias en la generación eléctrica del 25 % para el año 2018, del 30 % para 2021 y del 35 % para 2024”.

Hasta el año pasado se había cumplido con estas metas, y esperemos que no haya cambios en las políticas públicas para que se pueda mantener el mismo ritmo de crecimiento.

 

AEROGENERADORES

La Tierra es atravesada por los rayos solares, los cuales al calentar el suelo y el aire a distintas temperaturas, dependiendo del área, forman zonas de diferente presión, creando así las corrientes de aire en la atmósfera, que conocemos como viento.

El uso de la energía eólica consiste en aprovechar el viento para generar electricidad. Recordemos el principio que dice que la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma. Por lo tanto, la energía cinética del aire en movimiento, se convierte en energía mecánica para posteriormente convertirla en energía eléctrica. Todo este proceso se lleva a cabo sin emitir contaminantes ni afectar el ecosistema.

Al margen de algunas tonterías que se han dicho últimamente sobre esta forma de energía, existen algunos mitos como el que afirma que afecta negativamente a las aves. Sin embargo, los estudios a nivel mundial han demostrado que la principal causa de muerte de los pájaros son los edificios. Incluso, mueren más aves víctimas de los gatos, que de los aerogeneradores.

El crecimiento de la industria eólica en nuestro país ha sido muy notorio a partir de la Reforma energética, que ha permitido la instalación de parques eólicos con grandes inversiones de la iniciativa privada. Contamos con un gran potencial de viento, en el cual destaca el estado de Oaxaca como primer lugar, seguido de Tamaulipas.

 

TAMAULIPAS

El estado de Tamaulipas es privilegiado con los vientos que lo atraviesan; la capacidad instalada de energía eólica ha crecido exponencialmente en los últimos años. Actualmente, ronda los mil MW, y los pronósticos indican que triplicará este potencial energético en el próximo lustro.

Se cuenta con ocho parques eólicos –incluyendo el más grande de Latinoamérica–, los cuales están distribuidos principalmente en Reynosa, Llera y Güemez. Además, se tienen varios más en construcción y se cuenta con dos plantas para la fabricación de las palas de los aerogeneradores, instaladas en Matamoros.

 

UPV

Con el fin de contribuir a la formación de capital humano para que se integre a la industria eólica, en la Universidad Politécnica de Victoria se ha impartido con éxito un Diplomado en mantenimiento de generadores eólicos, del cual han egresado dos generaciones de especialistas, y se espera continuar con esta capacitación.

En dicho diplomado los alumnos se capacitan en temas como el sistema eléctrico y el sistema mecánico del aerogenerador, además del software y cuestiones de seguridad en el trabajo.

 

CONCLUSIÓN

El tema de las energías renovables es muy interesante desde varios ángulos, ya sea desde la ingeniería, la investigación científica, el análisis de datos, la construcción o los negocios, entre otros. Todo esto, además de la generación de miles de empleos directos e indirectos, y la contribución para mitigar los efectos del cambio climático y crear un mejor futuro para las siguientes generaciones.

El tiempo se nos agota, cada año experimentamos las peores sequías, lluvias torrenciales en otras zonas –paradójicamente–, los ciclones más devastadores, entre otros efectos. Debemos exigir a la sociedad y a nuestros gobiernos la implementación de medidas más exigentes para atenuar el cambio climático. Entre estas se encuentran seguir en el camino iniciado de la energía eólica.

Como dice un antiguo proverbio holandés: “No podemos controlar el viento, pero podemos construir molinos” (en nuestro caso, aerogeneradores).

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