Misionera incansable

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Shalma Castillo.-

Cd. Victoria, Tam.-
Dos palabras que definen a Monika Nathaly Ruiz García: “Corazón noble”.

A sus 22 años tiene un gran sueño, y es devolverle un poquito a la tierra que la vio nacer, San Fernando, Tamaulipas. Crear ahí una clínica que brinde servicios médicos a las personas más vulnerables.

Es Licenciada en Enfermería y desde hace siete años vive en Texas, Estados Unidos.

Por sus excelentes calificaciones se ganó la beca para estudiar la preparatoria y universidad.

Sus viajes por el mundo son con un firme propósito; servir a quienes más lo necesitan y también aprender otras culturas.

Ha dado pasos por Corea del Sur, República Dominicana, Guatemala e Irlanda, donde ha realizado servicios comunitarios.

ASÍ EMPIEZAN LOS SUEÑOS

La inseguridad de hace años la obligó a buscar opciones para salir de San Fernando y poder continuar sus estudios.

La Escuela Panamericana de Houston llama su atención y se contacta a través de correo, empieza a pedir información sobre los requisitos a escondidas de los padres y al revelarles sus intenciones la apoyan y la llevan a ver la escuela.

Dado al estatus económico de la familia de Monika y por las buenas calificaciones, es candidata para recibir el 90 por ciento de beca.

Y una de las promesas que hace al ingresar la preparatoria, es mantener su promedio de nueve y diez.

En el tercer año participa en una competencia para ganarse la beca completa de la universidad, y así es como logra obtener el apoyo económico para cursar la carrera de enfermería.

 

COREA DEL SUR, PRIMERA AVENTURA

En la Universidad, Monika entra al grupo de estudiantes globales, que consiste en estar conviviendo con la gente que seleccionan; “duermes en el mismo dormitorio que los demás, pero solo seleccionan a ocho, son personas que les gusta conocer y aprender de diferentes culturas del mundo. La razón por la que entro al grupo es porque en un principio me da miedo, ya que estoy más lejos de la frontera y en la prepa estudio en una ciudad más cerca donde hay muchos mexicanos y en la Universidad es puro inglés”.

Una de las cosas que puedes hacer en el grupo es irte de intercambio a Corea, previamente tomas una clase especial de la cultura coreana y aprendes lo básico del idioma para poder ir al viaje.

En el intercambio toma clases de idiomas, política y economía, también los llevan a viajar por el país para conocer los lugares típicos y la comida.

“Corea me encanta, la forma en que mantienen sus tradiciones, porque en Estados Unidos se pierde con tanta tecnología que hay, y Corea es una mezcla de lo máximo que hay en tecnología pero continúan con cosas muy tradicionales; todos se sientan a comer en la mesa, comparten la comida, no miran a los ojos a un anciano por respeto, la gente sigue con tradiciones y encuentran el balance perfecto entre la modernidad y cultura”.

Lo que más le sorprende es el nivel de tecnología; “una de mis anécdotas graciosas es cuando llego a un hotel y en el cuatro no encuentro el encendido de la luz, hasta que entra una muchacha del viaje que es coreana y se empieza a reír de mí, y solo con tocar la pared con la llave se prende luz y aires y dije wow”.

Otra cosa sorprendente es la educación, ya que los niños van a la escuela desde la seis de la mañana hasta las diez de la noche, porque tienen que ser buenos en algo, valoran mucho la educación para poder llegar lejos.

“Para viajar debes estar abierto a conocer otras culturas y ser respetuoso de ellas para aprender de los demás, vivirlo y disfrutarlo. En ese viaje que me toca comer calamar vivo”.

 

PASIÓN POR SERVIR; REPÚBLICA DOMINICANA

Monika es fan de hacer misiones por el mundo para colaborar en servicios comunitarios.

Para ello tiene la oportunidad de ir a República Dominicana; “ayudamos a construir casas, damos cursos bíblicos a los niños mientras los papás están recibiendo atención médica en las clínicas ambulantes, porque ellos no tienen acceso a un tipo de seguro, porque son personas que se dedican a la caña de azúcar y solamente los dueños de cultivos son los que tienen derecho a la salud, educación y una vida de mejor calidad”.

La tarea que realizan los misioneros también consiste en ayudar a limpiar alrededor de las casas donde viven de manera muy humilde.

“En la convivencia con los niños, le pinto las uñas a una pequeña y me toca verle una herida muy profunda en el pie, pero para ellos es normal, porque no tienen acceso de ir al doctor”.

 

GUATEMALA E IRLANDA

En otra misión que realiza en Guatemala, le toca estar en un orfanato dando clases de verano; “por las mañanas ayudamos a lavar ropa, actividad de construcción y por la tarde dar clases”.

En Irlanda le toca ir por una investigación que realiza la pastora de la universidad; “es un estudio de personas de dos religiones diferentes; ver cómo son cuando se juntan sin poner las religiones de por medio, la forma en que interactúan y en Irlanda están los católicos y protestantes, las escuelas no son incluyentes, si eres católico vas a escuela católica y vives en el lado que viven los católicos, si te estacionas en donde es de católicos, te ponchan las llantas y en el norte viven así de feo”.

El campamento lo que busca es que se integren las dos religiones; ahí no puedes mencionar nada religioso, se basa en arte, deportes, cocina, drama, música y es como los niños pueden convivir con alguien que tiene religión diferente.

 

TRABAJA POR SUEÑOS

El mayor sueño de Monika es poder crear una clínica en su natal San Fernando para atender a personas de bajos recursos y seguir haciendo misiones por el mundo.

“A largo plazo quiero dar algo a San Fernando, porque es el lugar donde crecí y quiero hacer algo por la gente de ahí, no todos tenemos las mismas oportunidades en la vida y quiero ayudar a que las personas vean que se puede luchar por los sueños, claro que va a tomar más sacrificio y ayudar a la gente que ha sido afectada por todo lo que ha vivido San Fernando. En la clínica serían servicios médicos enfocados a gente mayor con enfermedades crónicas y a niños”.

“La vida no es fácil, y si de verdad quieres algo cuesta mucho esfuerzo y cuesta buscar la oportunidad hasta abajo de las piedras, seguir tocando puertas, pero nunca conformarse con estar cómodo. Esforzarte, a mí me costó irme de mi casa a los 15 años, pero al final sé que voy a estar en una posición donde puedo ayudar a los que no tienen oportunidad”.

Muestra el potencial y las puertas se van abrir, y aunque la gente no crea en ti, debes demostrarlo, aconseja.

 

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