Es la niñez fuente de inspiración

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“La inspiración de todo proyecto que realizo está en la niñez y juventud mexicana, e incluso en las audiencias adultas”, manifestó la maestra Diana del Carmen Guardiola Sáenz, al recibir del Congreso del Estado la Medalla al Mérito “Luis García de Arellano” 2019, la cual le fue impuesta por el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca.

En sesión solemne se reconoció la trayectoria de la reynosense, quien a través de sus grandes aportaciones en el ámbito de la Lingüística y la Literatura a nivel nacional e internacional ha dado a conocer al mundo de lo que son capaces las mujeres tamaulipecas, así lo destacó el diputado Glafiro Salinas Mendiola, al dar una semblanza sobre la galardonada.

En su mensaje, la experta en letras españolas resaltó su férreo compromiso con la educación en México, así lo ha demostrado con las contribuciones en el fomento de la lectura, a sabiendas de que las habilidades de leer por hábito y escribir con corrección, son pilares fundamentales para construir una sociedad más culta y preparada.

“El español correcto se convirtió, definitivamente, en mi amigo íntimo, en mi compañero en todo momento del día. Incluso ya casada, con mis hijos pequeños, los juegos preferidos eran conjugar verbos, acuñar prefijos y sufijos estrambóticos y antónimos”, recalcó.

Guardiola Sáenz mencionó que, después de muchas experiencias se dio cuenta de lo que en realidad tenía que hacer. “Enseñar bien desde el principio, esto es, empezar en las bases, con los niños de primaria. Y esto es ahora lo que abandero”, agregó.

“Estoy orgullosa y agradecida de que mis metodologías estén llegando cada vez a más escuelas en el país, tengo el dato por ejemplo, de que en instituciones educativas de Tamaulipas nos han dado un voto de confianza, como en Tampico, Altamira y por su puesto en Reynosa, en donde me siento muy querida y respetada, contraviniendo el principio popular de que nadie es profeta en su propia tierra”.

Agradeció el apoyo de su esposo, el doctor Daniel Jiménez Villarreal, de sus hijos, padres, familia y amigos, así como de quienes han apoyado sus proyectos, además a la Legislatura. “Gracias por considerar que merecía ostentar la Medalla Luis García de Arellano. Créanme, la portaré con orgullo, consciente de que hay muchos otros tamaulipecos de gran valía que bien podrían estar ahora mismo en este recinto”.