Consejos simples para que los niños coman sus vegetales

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Lograr que los niños coman sus vegetales es una tarea difícil para la mayoría de los adultos. Sucede que aunque los padres les expliquen los beneficios que estos alimentos le aportan a su salud, todos los pequeños tienen sus mañas para comer y resulta complicado modificar e incorporarles nuevos hábitos alimenticios. Sin embargo, hay algunos trucos que los padres pueden llevar adelante para que puedan introducir los vegetales en sus comidas. A continuación, dejamos algunos consejos para lograrlo.

No claudicar en el primer intento

Es probable que en el primer intento los niños se rehúsen a comer los vegetales. Sin embargo, esto no es motivo para dejar de intentarlo. Lo ideal es ofrecerles al menos por 20 días seguidos una porción muy pequeña, de manera que vayan incorporando el hábito y tomen familiaridad con el alimento. Numerosas investigaciones han demostrado que esta modalidad puede reducir las distancias de los niños a este tipo de comidas, y aumenta las posibilidades de que cedan a probarlos.

Dar el ejemplo

Los hijos suelen imitar el comportamiento de sus padres, por lo tanto ellos también deben incorporar nuevos hábitos alimenticios si pretenden que sus hijos hagan lo mismo. La mejor forma de lograrlo es que padres e hijos coman a la par y que los adultos resalten lo exquisito que les resultan los vegetales y verduras que se encuentran en sus platos. Ese momento es ideal para ofrecerles a los niños una porción de su comida, para que pierdan el miedo y sientan ganas de probar los que los adultos le ofrecen.

Esconder los vegetales en sus comidas

En caso de realizar varios intentos y que los niños se rehúsen a probar los vegetales, existen algunas formas de camuflarlos y esconderlos entre sus comidas favoritas. Una manera de lograrlo es licuar estos alimentos e incorporarlos en las carnes para preparar hamburguesas, o en las salsas de tomates y otras recetas que los niños accedan a comer rápidamente. En caso de no contar con los elementos necesarios para licuar las comidas, estos pueden adquirirse en cualquier tienda de electrodomésticos, e incluso aprovechar temporadas de hot sale para conseguirlos a precios más económicos.

Evitar presiones

Presionar de más a los niños para que coman vegetales no es la manera más conveniente para lograr el cometido, incluso puede ser contraproducente. Muchos padres terminan cayendo en las típicas amenazas tales como “si no comes las zanahorias no irás a jugar”, y en verdad estas presiones pueden ser un tanto inútiles. Lo cierto es que este tipo de amenazas pueden llevar a que los niños presenten un rechazo aún mayor al que ya tienen. Por eso, armarse de paciencia es uno de los pilares fundamentales para lograr que los niños prueben la comida.

Incentivos

Contrario a las presiones, los incentivos pueden ayudar a lograr el objetivo. Una buena recompensa es una estrategia ideal para que los niños estén dispuestos a probar el plato que se les ofrece en la mesa.

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