Academia Amado Nervo

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Quien también fue víctima del “embrujo” de Chucha fue el Cronista de Victoria, Francisco Ramos Aguirre; nos reveló que también le tocaron besos y abrazos de este personaje entrañable de la Capital.
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Francisco Ramos Aguirre.-

A principios del siglo XX, se fundaron en Ciudad Victoria las academias comerciales Gómez, Internacional de Comercio e Idiomas y otras de efímera existencia propiedad de María Valdez Rojas y Juan B. Tijerina. En 1910 la Academia Mercantil era patrocinada por la Cámara de Comercio Agrícola y la Beneficencia Española, con instrucción comercial completa: “Para jóvenes de ambos sexos. El personal de la Academia lo integran los señores licenciado Baltazar García Vega, profesor Scila Gómez, señorita profesora Sofía Rodríguez y como Catedrático de Teneduría de Libros el señor profesor Epigmenio García”.

En 1919 a raíz de la muerte del poeta nayarita, adquirió el nombre de Academia Amado Nervo. De acuerdo al periódico La Raza, en 1922 el mencionado plantel estaba bajo la dirección del profesor Epigmenio García Picazo. Ese año, presentaron examen práctico de Teneduría de Libros y Taquigrafía: José Vásquez Salinas, Manuel Salazar B. y Raquel Hernández. En 1927 fue adquirida por la maestra y poetisa tulteca María Prisca Báez Lara. Durante un tiempo funcionó en una residencia de la calle Juárez 51 propiedad de la familia Aguilar Arriaga. En ese lugar también estuvo la Escuela Mixta Superior Juan Jacobo Russeau, fundada por el maestro Secundino H. Urbina.

Al paso del tiempo se cambió de domicilio al 16 Hidalgo y Morelos, donde ofrecía la especialidad de Taquigrafía, Mecanografía, Teneduría de Libros, Ortografía, Inglés, Correspondencia y Caligrafía. Es decir era una escuela bilingüe, atípica a inicios del siglo pasado. En 1937, se cursaba taquigrafía y mecanografía en diez lecciones, bajo el método inglés Pitman. La inscripción costaba un peso. De acuerdo a los modernos avances tecnológicos, las alumnas realizaban prácticas en máquinas de escribir: Remington L 10, Smith, Royal, Underwood y Remington L 12.

En octubre de ese año, obtuvieron el título de taquimecanógrafos: María Andrea Terán, Sergio de la Garza Zuani, Norma Guadalupe Tenorio, Carmen García Alemán, Francisco Molina, Teresa de Jesús García y Aristeo Rodríguez. Vale decir que en esa época el taquimecanógrafo oficial Número Uno de Ciudad Victoria, era don Genaro Salazar Torres, esposo de la señora Guadalupe Salazar Jiménez. en 1927 tiempounstanciascuelassstado era Esteban Nmen Garc

En 1952, la maestra Báez viajó a la capital del país por motivos de salud. Después de varios meses de tratamiento médico, retornó a Victoria dispuesta a reanudar actividades. Sin embargo, debido a intrigas y problemas laborales, la Academia Amado Nervo cerró sus puertas. Por tal motivo, en 1965 fundó el Centro de Capacitación Ignacio Manuel Altamirano en el 12 y 13 Juárez. Al paso del tiempo, se trasladó a la Sociedad Mutualista Alianza Obrera Progresista y después al 16 Juárez, donde estuvo el periódico El Gráfico de Lupe Díaz.

Al concluir la década de los sesenta, la maestra Báez  adquirió un terreno del 18 y 19 Hidalgo para la construcción del nuevo edificio de la Academia Altamirano. El proyecto arquitectónico fue elaborado por Rubén Fernando Aguilar y ejecución de la obra estuvo a cargo del maestro albañil don Lázaro Ornelas, residente del 21 Alejandro Prieto.

En algún momento, se incorporaron al plantel las maestras: Lucita García, Margarita Hernández Cervantes, Margarita Castro, María del Socorro Ramos, María Guadalupe y Refugio Sierra de León. Los instructores de educación física y banda de guerra fueron: Juan Guerrero Villegas, Alfonso Brussolo y Francisco Javier Padilla.

Como dato complementario al uno de septiembre de 1954 se inauguró la Academia Comercial Tamaulipas -17 Hidalgo y Juárez- de Olga Villarreal de Porras ex colaboradora de la Academia Amado Nervo. De acuerdo al Periódico Oficial del Estado, se creó bajo el signo de “…hacer de el no solo una simple Academia Comercial, sino una verdadera institución, en donde puedan prepararse eficientemente los futuros empleados y funcionarios del Comercio, La Banca, la Industria y las Oficinas Públicas de Ciudad Victoria”.

Prisca Báez nació en Tula, Tamaulipas y murió en Ciudad Victoria (1909-1970). A los seis años se trasladó con su familia a la Capital tamaulipeca, donde cursó estudios básicos en la Escuela Juana de Asbaje y Ramírez. Podemos asegurar que por sus conocimientos era una persona adelantada a su época. Una mujer con suficiente voluntad para incursionar en actividades pedagógicas. Desde su infancia mostró inclinación por la escritura de poemas, ensayos, artículos periodísticos, guiones radiofónicos y dramas que publicó en la revista Rosas y el periódico La Opinión.

Después de varias décadas de su fundación, el Centro de Capacitación Altamirano, continúa vigente gracias al entusiasmo de la maestra Refugio Sierra de León, quien mantiene viva la historia de las academias comerciales en Tamaulipas, donde la profesora Prisca Báez jugó un papel muy importante. Secretarias ejecutivas, gerentes de bancos, administradores de empresas y funcionarios renombrados, pisaron las aulas de este legendario plantel.

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