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«No puedo quedarme en línea con usted, señorita, tengo otras llamadas», le dijo el departamento de Policía a Alexandra, una joven que los llamó tres veces antes de que un secuestrados la asesinara.
Su familia quedó indignada, por lo que publicaron la grabación en donde pedía a la policía su rescate mientras estaba cautiva, y a pesar de que le dijeron que llegarían en cinco minutos.

«Por favor, quédate conmigo en la línea, estoy realmente asustada», fueron las últimas palabras de la joven hacia los elementos de seguridad, misma que estaba desaparecida desde el 24 de julio cuando salió de su casa y no regresó.

Los hechos se dieron en Rumania, en donde los policía llegaron 19 horas después de la última llamada, solamente para ver los restos carbonizados y las joyas que Alexandra usaba el último día que sus padres la vieron, junto a otros huesos.

Posteriormente, Gheorghe, un mecánico de 66 años de edad que había sido detenido en su propiedad fue interrogado, y a pesar de que inicialmente lo negó, terminó por declararse culpable de los asesinatos.

Con Información de: Vanguardia