¿Qué sigue?

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Adriana Heredia.-

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) no ha revivido porque nunca murió, si bien es cierto agonizaba tras su derrota primero en varias entidades federativas y luego en la Presidencia de la República, también es cierto que los verdaderos priistas nunca abandonaron el barco que amenazaba con hundirse.

Muchos se atrevieron a hablar de una refundación del organismo político, pero a final de cuentas el PRI siempre sería el PRI, trabajar con ese logo es también cargar a cuestas los pecados del pasado, sin embargo con el triunfo contundente y arrasador de la fórmula encabezada por Alejandro Moreno Cárdenas “Alito”, aparece otra vez la idea de llevar sangre nueva al partido, pero con la experiencia de quienes lo sostuvieron a pesar de las derrotas.

La apertura que se dio hacia el interior del tricolor para alejarse de las simulaciones del pasado tras una elección interna que fue verdaderamente una competencia leal lanzó también un mensaje no solo a la militancia priista si no también a la ciudadanía en general de que el organismo político ha entendido que debe redireccionar sus métodos de selección de sus candidatos y darle oportunidad a quienes con su talento político son capaces de ganar una elección y no solo entregar candidaturas a los amigos en turno, que los han llevado al precipicio y hoy los mantienen en la oposición.

Dicen los que saben que Alito debió ganar con más del noventa por ciento como estaba previsto, pero que así la dejan para no hacer escándalos que puedan dañar más su imagen, el caso es que el gobernador con licencia de Campeche dijo que ganaron porque ganó la fuerza de la militancia y en su mensaje a los sectores y organizaciones del tricolor así como a los militantes y simpatizantes les prometió que construirán el futuro en unidad para tener el mejor PRI de todos los tiempos, habrá que ver.

En tanto el campechano felicitaba a toda la militancia nacional, en cada entidad federativa celebraban su triunfo en una jornada electoral donde el ganador advirtió que salieron fortalecidos a pesar de los imprevistos en el inicio cuando apenas se anunciaba el método de selección, ahora con el saldo blanco mostraron civilidad, fuerza y paz, pero sobre todo armonía.

 

HAZ

El haz de este reflector indica a que por lo menos en intenciones vienen cambios estructurales hacia el interior del tricolor habrá que esperar a que se materialicen, lo malo es que el golpeteo se dará desde adentro con el llamado fuego amigo que es más peligroso que el que lanza la oposición y que en muchas ocasiones utiliza a los de adentro para desestabilizar, por lo menos en esta elección el PRI mostró músculo, aquí en Tamaulipas el encargado de sumarle votos para llegar al triunfo fue Enrique Cárdenas Del Avellano, quien demostró su capacidad estructural, esa que le ha dado al partido los triunfos cada vez que un buen político está al frente de ella, por cierto que sería quien dirigiría al tricolor tamaulipeco si otra cosa no sucede, estaremos al pendiente.

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