El México de AMLO

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EL ANÁLISIS

Pedro Peñaloza.-

No es en la resignación en la que nos afirmamos, sino en la rebeldía frente a las injusticias.

Paulo Freire

1. La felicidad invade México. El presidente López Obrador declaró que el pueblo está feliz, muy feliz. Sin embargo, como es ya usual en él, no dice la fuente estadística de semejante afirmación. Por supuesto, debe entenderse que lo dicho tiene como objetivo colectivizar cataplasmas verbales en vísperas de su informe presidencial de septiembre, que como es previsible será una catarsis de masas, en donde se lanzarán loas al Tlatoani en turno y un carnaval de acarreados sedientos de algún estímulo material y quizá poco espiritual.

2. El otro mundo. En contraste con el estado de ánimo del inquilino (que no paga renta) del Palacio Nacional, es conveniente hablar de cosas serias y tangibles que describen al país en sus distintos déficits sociales y económicos. Veamos: los ataques sexuales a mujeres aumentaron 20% en seis meses. Cifras oficiales federales revelan que entre enero y junio se abrieron casi 23 mil carpetas de investigación por estos delitos; siendo el acoso, con 54%, y el abuso, con 30%, los que más subieron (Milenio, 15/8/19, p.18); e incluso, desde la marcha del viernes 16 de agosto, han asesinado a 17 mujeres (Milenio, 20/8/19, p.18).

Por otro lado, la inversión física cayó 17.3% en comparación con el año anterior. Ningún rubro escapó: los sectores más afectados ante esta disminución fueron educación, salud, comunicaciones y transportes y abasto de agua potable (La Jornada. 5/8/19. Pg.22); y, un elemento revelador de la coyuntura, es que en los últimos 6 meses, como síntoma de desconfianza, se retiraron unos 8.5 mil millones de dólares en valores gubernamentales (Reforma, 12/8/ 19); para cerrar la revisión semestral, habría que agregar las cifras de homicidios dolosos comparando los primeros siete meses de los últimos tres gobiernos: en la administración de AMLO se han registrado 23 mil 107 homicidios dolosos; con Peña, 12 mil 528; y, con Calderón, 7 mil 61 ( Milenio. 20/ 8/ 19). ¿Este breve recuento de algunos indicadores producen felicidad al pueblo? Y aquí el presidente no puede recurrir a la gastada frase de “yo tengo otros datos”, a menos que quiera despedir a los funcionarios públicos que elaboran estas cifras.

Epílogo. Está claro que el ciudadano presidente transita por un territorio imaginario que poco tiene que ver con el México real. Por lo tanto, tener un gobernante sin una elemental brújula multidisciplinaria implica impulsar la ocurrencia como política pública. Signos peligrosos que nos acercan irremediablemente al país del presidencialismo unívoco y metaconstitucional.

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Twitter: @pedro_penaloz

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